Mujeres que trabajan por el mundo

2 de marzo del 2018

Sin importar su posición económica o lugar de procedencia, el foro Women Working for the World es una plataforma que da voz a la mujer.

Mujeres que trabajan por el mundo

Mónica Fonseca, presentadora del foro.

Sin importar su posición económica o lugar de procedencia, el foro Women Working for the World es una plataforma que da voz a la mujer, una alternativa que toma fuerza con las propias voces de las organizadoras.

En su quinta versión, el evento organizado por la fundación Juanfe, a la cabeza de Catalina Escobar, tuvo como principal premisa construir un mundo incluyente, aquel en que la igualdad entre géneros, si es que es válido seguir hablando sobre esta etiqueta, sea una realidad. Para lograr esto es necesario que a la mujer se le empodere a través de la educación, desde el hogar, hasta en el trabajo, con igualdad de oportunidades y condiciones.

Mónica Fonseca, presentadora del foro.

La reunión de diferentes sectores activistas en pro de los derechos de la mujer empezó con el saludo de Catalina Escobar y Pat Mitchell, directora de TEDWomen, para seguir con una de las protegidas de la fundación Juanfe, quien ofreció su testimonio.

A los doce años fue víctima de abuso sexual por cuatro hombres al mismo tiempo. Fue drogada cada vez que se aprovechaban de ella, dejando múltiples cicatrices en su cuerpo y hacia los 17 quedó embarazada a causa de este crimen violento. No quería tener nada que ver con su hija. Le amarraban a una mecedora para alimentarla, abandonó el estudio, se comía las uñas y se arrancaba el pelo, hasta que empezó a tomar terapia y pidió perdón a su niña por todo el daño que le hizo. Se puede decir que luego del proceso le volvió el alma al cuerpo.

Catalina Escobar, presidenta de la fundación Juanfe.

Con esta experiencia es fácil reconocer la problemática que viven muchas mujeres, siendo incondicional el apoyo cuando se sufre este tipo de violencia y diferentes formas de abuso y discriminación.

Para este foro se contó con la participación de Andrew Morrison, jefe de la División de Género y Diversidad del Banco Interamericano de Desarrollo. Comentó que en su formación como economista y banquero, su mamá le inspiró gracias a su lucha por la justicia en la igualdad de género. Desde 1990 el crecimiento en mujeres educadas y ubicadas en posiciones de ligerazgo a nivel laboral subió hasta 2007, alcanzando un 60%, pero para ese año la cifra se detuvo. Ante esto, surge la pregunta ¿qué sucede en la sociedad y con el mercado?

El 30% de las mujeres que trabajan se dedican al trabajo informal y no cuentan con una educación superior. En cuanto a las mujeres que estudian un pregrado solo el 30% cursa programas de ingeniería o carreras del futuro, que tienden a formar los profesionales que ganan más dinero. Las otras toman programas tradicionales.

Por eso Morrison sugiere buscar aliados no tradicionales. Por ejemplo, desde los sectores públicos y privados, para que se puedan cambiar las políticas económicas en favor de género, una de ellas, la licencia de embarazo adaptable para la comodidad de la madre. Cambiar el ambiente en el que se toman las decisiones en el trabajo como en Estados Unidos.

Marta Lucía Ramírez, invitada.

KienyKe.com habló con Andrew Morrison.

¿Qué significa para Andrew Morrison hablar sobre la mujer en una sociedad como la latinoamericana?

“Yo veo que el tema de la igualdad de género en América Latina como algo fundamental, es un tema muy importante en el aspecto socioeconómico. Soy economista de desarrollo y reconozco las barreras que enfrentan las mujeres, sobretodo en la participación económica y son barreras que impiden el desarrollo de nuestros países”.

Andrew Morrison

Para hacer una reflexión, ¿es la igualdad salarial la última meta de la lucha feminista?, ¿Si una mujer que alcanza el éxito en su trabajo y obtiene una posición de liderazgo, ayudaría a las demás mujeres?

“Una vez que las mujeres estén en condiciones de igualdad salarial y que estén en posición de liderazgo, sería muy importante que ellas puedan abogar en función de futuras generaciones”.

¿Es posible que grupos marginados como la comunidad LGBTI, especialmente las mujeres transexuales sean aliadas en la lucha de la igualdad de género?

“Hay posibilidades de alianzas entre comunidades históricamente excluidas. La comunidad LGBTI tiene la oportunidad de aprender de los aciertos y desaciertos de las luchas de otros grupos que empezaron antes de que fuera aceptable hablar de lucha. Creo que las alianzas entre estos grupos es interesante pensarlo y reforzarlo”.

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