Yolanda Ruiz, la mujer al frente de RCN

Yolanda Ruiz, la mujer al frente de RCN

14 de octubre del 2013

A Yolanda Ruiz no le incomodan los chistes pastusos. Ni los comentarios punzantes que cada lunes recibe de sus compañeros de trabajo sobre su equipo del alma, el Deportivo Pasto. Su filiación con el equipo nariñense no viene de la convicción deportiva por un momento glorioso de la niñez sino por una razón más elemental: la acerca a su tierra, a los sabores y aromas de la infancia.

Yolanda me cuenta esto en su oficina en RCN Radio, que es la misma que ocupó Pacho Santos y Juan Gossaín: un espacio sobrio, de paredes blancas decoradas con unas pinturas medianas, que se tornan rojizas con la luz que entra por las ventanas de la pared opuesta. Hace unos minutos terminó ‘Noticias de la mañana’, programa que dirige con la precisión y el ritmo de relojero suizo,

— Así somos quienes hacemos radio, vivimos a mil, la noticia siempre es en caliente.

De Juan  Gossaín a Pacho Santos

El 30 de junio de 2010 fue el último día de trabajo de Juan Gossaín como director de noticias de RCN Radio. Un anuncio que si bien no fue una sorpresa, pues desde hacía dos años que dirigía el programa desde Cartagena, y su retiro era una sospecha que esperaba la decisión final, sí fue un mazazo para la cadena radial. El designado para su reemplazo fue Francisco Santos. Su nombramiento traía tras de sí una incógnita creciente: ¿Pacho Santos sabía hacer radio?

“Pacho no tenía ni idea de hacer radio, le faltaban cosas elementales, ritmo, improvisación, repentizar”, me indica Jorge Espinoza, quien llegó a RCN Radio en el 2009 por recomendación de Yolanda Ruiz. En efecto, el cambio de estilo, línea editorial y de ritmo fue un baldado de agua fría para los oyentes, y también para el equipo de trabajo. Carlos Fernando Gaitán, quien trabajó como periodista económico con Santos contó que “al principio la resistencia que tuvo que vivir el nuevo director fue terrible”. La razón era sencilla: todos creían que la dirección la iba a asumir Yolanda.

Yolanda Ruiz, Kienyke

Yolanda Ruiz cambió el formato de las noticias de la mañana, al igual que las horas en punto y de las hora 30, con el nombre “Cinco noticias y un clic”.  

“Con él hicimos un curso intensivo de radio”, cuenta Yolanda. Va hasta su escritorio y busca en su bolso un chocolate, toma aire como preámbulo para concentrarse: “Francisco es un buen tipo en el día a día, uno puede tener discrepancias ideológicas, pero es una persona con la que se puede trabajar”.

Cuando Pacho Santos llegó, trajo a su propio equipo (entre ellos Oscar Ortiz, Mauricio Reina, Alicia Silva, Germán Manga) y venía con una idea para la emisora: ser una especie de Fox News, una cadena con una línea política definida, muy cercana al uribismo y que a la postre dio al traste con la sintonía, con la pauta comercial y con la programación. “Pacho mejoró al final, pero no sirvió de mucho”, agrega Espinoza.

La gota que rebozó la copa fue la filtración de que el gobierno de Juan Manuel Santos comenzaría a dialogar con las Farc en La Habana, chiva que resquebrajó la entonces frágil relación de Pacho Santos con la familia Ardila.

Tras los pasos de Pablo Escobar

Mientras continuamos en su oficina, Yolanda cuenta que su llegada al periodismo se la dio la radio. Su primera oportunidad laboral fue en Todelar, dirigida por Edgar Artunduaga. En plena década de los ochenta se le presentó la ocasión, y en cierto sentido el privilegio de entrevistar al personaje más buscado por los medios de entonces: Pablo Escobar.

En agosto de 1988 Yolanda fue enviada como reportera a Medellín para ver qué era lo que ocurría con las bandas juveniles que tenían azotada a la ciudad. Mientras hacía el trabajo de campo puso a rodar la bola que estaba buscando a alguien del cartel de Medellín para que le hablara de la “guerras de los carteles”.

— Yo tenía una fuente que era uno de los abogados de Escobar, le dije que me pasara información.

— Qué le dijo, pregunté.

— Lo recuerdo claramente, él me preguntó: ¿Quiere hablar con el duro?

Yolanda no se imaginó nunca que unas horas después de hablar con su fuente, mientras se alistaba para descansar del día de trabajo, recibiría la llamada para confirmar que Escobar estaba interesado en hablar con ella. Aunque no fue de inmediato, pues debió enviarle una lista de los temas y preguntas que le formularía.

Yolanda Ruiz, Kienyke

Yolanda hizo sus practicas profesionales en RCN Radio, luego pasó a Todelar para ser asistente de redacción de la mano de Edgar Artunduaga a mediados de los ochenta.

Tres semanas después estaba de nuevo en Medellín en un hotel cerca de Laureles a la espera que la recogieran la gente de Escobar. Dieron varias vueltas por la ciudad, cambiaron cuatro veces de carro en el trayecto de dos horas hasta una finca donde la esperaba el jefe de los extraditables. Conversó con él una hora y grabó quince minutos.

—Le pregunté temas de coyuntura, personas que había mandado a matar, el debate de los dineros calientes…

— Supongo que estabas nerviosa y se te olvidaron las preguntas que habías preparado.

—Claro, además las condiciones eran complicadas para la entrevista, llena de tipos armados, y yo una periodista que sólo tenía su grabadora.

—Qué sucedió cuando comenzaron a hablar.

—Yo estaba aterrada, pero él estaba nervioso. Cuando lo noté me relajé y pude hacer la entrevista.

La entrevista completa se sacará al aire a finales del mes noviembre, por los veinte años de la muerte de Escobar.

Periodista todoterreno 

“Yolanda se dedicó a los temas serios”, así la recuerda Vicky Wenstein quien trabajó con ella en Cromos, a finales de los años ochenta. Época que para Yolanda tiene un sabor amargo e impactante, “fue una campaña dolorosa, aunque lo mejor eran esas tertulias con el equipo de trabajo, con todo y las trasnochadas”.

La imagen de seriedad y profesionalismo son un acuerdo general de las personas que han trabajado con ella. “Era muy reservada, sobre todo en esta materia, la del trabajo”, comenta Juan Gossaín, quien trabajó con ella antes que ingresara como presentadora del Noticiero Nacional (de la productora Prego Televisión) a comienzos de años noventa, del que Yolanda tiene dos recuerdos, uno fue el día que estrenaron en el noticiero la antena Fly Away, que hoy se usa a diario (pues es satelital), pero entonces fue una novedad que permitió salir en vivo y en directo desde Leticia.

Yolanda Ruiz, Kienyke

Llegó al Noticiero Nacional a inicios de los noventa como presentadora de noticias. Aquí con el equipo de trabajo de entonces.

El otro tiene que ver con este avance en la comunicación satelital, pues antes, cuando las emisiones se hacían en Inravisión y tocaba llegar en carro con las noticias grabadas en cassettes y guardadas en un maletín.

—Hubo un trancón en Bogotá y me tocó llegar en moto a estudio con el peinado y el maquillaje hechos un desastre y me cambié de ropa mientras presentaba la cortinilla del noticiero.

— ¿Cómo sintió el paso de radio a prensa, y de allí a televisión?

—Cada una te da cosas distintas en el cerebro y en la formación profesional.

— El medio escrito te da la oportunidad de pensar.

—Te da la capacidad de pensar un poco más, de reflexionar sobre lo que dices, cuando escribes procesas, te obligas a ti mismo a reflexionar.

El matriarcado de RCN Radio 

Cuando volvió a RCN Radio, en el 2008 al frente del sistema nacional de noticias, era la misma mujer recia y seria, comenta Gossaín, quien añade de inmediato: “Pero había aprendido a improvisar frente al micrófono como muy poca gente ha podido hacerlo. Transmite al oyente una extraordinaria sensación de seguridad”. Una opinión similar tiene su compañero de mesa, Jorge Espinoza, que resume su admiración sin tapujos: “Todo lo que sé de radio me lo ha enseñado ella”.

Esta opinión común, se rompe con la advertencia de Edgar Artunduaga, de quien Yolanda fue asistente periodística, y quien hoy le daría el mismo consejo que hace veintiocho años:

—Le recomendaba que hablara un poco más despacio. Es como una ametralladora, eso le quita fuerza al micrófono.

Han pasado casi cuarenta minutos desde que entramos a su oficina, hace diez le trajeron café y fruta que come en intervalos de la entrevista. En unos minutos comenzará el consejo de redacción que preside “el matriarcado de la cadena”, como llaman jocosamente al grupo de directoras que conforman Yolanda junto con Marta Camargo y Esperanza Rico.

Apenas salimos de su oficina, en la pared lateral derecha, hay una vitrina que parece la sala de exposición de un museo: de arriba abajo, divididas en seis filas están las campanas con las que Juan Gossaín recreaba las mañanas en su “Hora del recreo”, y que sobreviven como una remembranza postal.

Yolanda viene hacia nosotros después de firmar un par de hojas, y con su autoridad en pleno, sentencia:

—Es muy fácil montarse en lo que todos hablan, hay que salirse del rebaño, lo difícil es construir, hacer un periodismo distinto, bien hecho. Esa es nuestra apuesta en RCN.

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