Cielo Rusinque vuelve a la SIC tras un nuevo decreto del Gobierno

Sáb, 04/04/2026 - 15:20
El regreso de Rusinque no revierte el fallo del Consejo de Estado. Fue posible porque el Gobierno modificó antes la regla para nombrar superintendentes.
Créditos:
Cielo Rusinque

Cielo Rusinque volvió a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) apenas días después de que el Consejo de Estado tumbara su nombramiento. Su regreso no corrige ese fallo: fue posible porque el Gobierno modificó previamente los requisitos del cargo y rehízo la designación bajo una regla más flexible.  

La nueva designación quedó formalizada en el Decreto 0361 de 2026, con el que se cerró el encargo temporal de Diego Andrés Solano Osorio y Rusinque volvió a quedar al frente de una entidad que investiga asuntos de protección al consumidor, libre competencia, hábeas data y propiedad industrial. En la página oficial de la SIC ya aparece nuevamente como superintendente de Industria y Comercio, lo que confirma el regreso efectivo al cargo.  

¿Por qué la sacaron?

La salida de Rusinque se produjo por una razón concreta: el Consejo de Estado anuló el decreto con el que había sido nombrada en 2024 al considerar que no acreditaba los requisitos exigidos para ese cargo bajo la norma vigente entonces. Según los cuestionamientos que prosperaron en el proceso, no cumplía con el estándar de formación de posgrado afín ni con la experiencia relacionada que se exigía para dirigir una superintendencia con funciones técnicas y sancionatorias. Tras ese fallo, el Gobierno aceptó su renuncia mediante el Decreto 0322 del 25 de marzo de 2026 y dejó a Solano como encargado.

Antes de que se conociera el desenlace definitivo del caso, el presidente Gustavo Petro firmó el Decreto 0226 de 2026, que modificó el régimen de nombramiento de los superintendentes de Industria y Comercio, Financiero y Sociedades. En la práctica, el Gobierno sacó estos cargos del esquema especial que les exigía un filtro técnico más rígido y los llevó al marco general de los empleos directivos del Estado.  

Ese cambio no es menor. Bajo la lectura divulgada por medios económicos a partir del nuevo decreto, ya no se exige el mismo estándar específico de maestría o doctorado afín y 10 años de experiencia relacionada que estaba en discusión en el caso de Rusinque. El nuevo marco admite combinaciones más amplias, como maestría y seis años de experiencia relacionada o especialización y siete años, y además deja al Presidente la posibilidad de hacer una invitación pública previa y pedir opiniones externas antes del nombramiento. 

¿Qué implica para la SIC y para otras superintendencias?

La implicación inmediata es que Rusinque retoma el mando de una de las entidades económicas más sensibles del Gobierno. Pero el efecto de fondo va más allá de su caso: el decreto no solo toca la SIC, sino también la Superintendencia Financiera y la Superintendencia de Sociedades. Es decir, el Ejecutivo amplió su margen para escoger a los jefes de tres organismos de supervisión clave con un estándar menos específico que el que existía antes.  

Eso abre un debate institucional claro. Por un lado, el Gobierno gana discrecionalidad para nombrar perfiles más amplios. Por otro, se debilita el criterio de especialidad técnica que había servido como filtro para cargos que imponen multas, vigilan mercados y toman decisiones con alto impacto empresarial. Ese será, probablemente, el centro de las nuevas discusiones jurídicas y políticas: no si Rusinque volvió, porque ya volvió, sino qué tan alta debe ser la exigencia para dirigir entidades que regulan y sancionan sectores enteros de la economía.  


 

Más KienyKe
Santa Fe perdió intensidad, cedió el empate ante Tolima y ahora compromete seriamente su presencia en las finales.
La colombiana ganó el torneo Augusta National Women’s Amateur. Repasamos su exitosa trayectoria.
El regreso de Rusinque no revierte el fallo del Consejo de Estado. Fue posible porque el Gobierno modificó antes la regla para nombrar superintendentes.
La multa por incumplir el pico y placa regional en Bogotá es de $633.200. El pago puede hacerse en línea o en puntos autorizados.