“No siempre lo urgente, es lo importante”

8 de abril del 2011

Los seres humanos soñamos y nos preparamos para ser reconocidos, tener éxito y tener las cosas materiales que nos lleven a sentirnos bien. Pero cuando creemos haber alcanzado la mayoría y en ocasiones la totalidad de los logros que nos proponemos, puede llegar el instante en el que palidecemos, enfermamos, o simplemente caemos en la cuenta, que no hemos encontrado la verdadera felicidad.

Por eso es preciso, que nos preparemos para conseguir un buen desarrollo de nuestro ser y una buena relación con nuestro entorno, en un mundo donde la velocidad y la prisa, son el día a día.

El caos vehicular, la contaminación, el sedentarismo, la mala alimentación, los malos hábitos, las malas noticias y otros aspectos de nuestra vida diaria, desarrollan dentro de cada quien, estrés, tensión y problemas de salud, cada vez más comunes en personas jóvenes (ataques al miocardio, sobrepeso, diabetes, etc.)

Entonces, para encontrar una vida plena, próspera y llena de bienestar, la preparación personal tiene que ser necesaria en cada uno de nosotros.

Esta preparación, inevitablemente requiere: tomar una pausa o receso diario, con el fin de buscar la tranquilidad mental y física, que nos lleve a vivir con calma; y tener una estructura y un orden, para enfrentar el día a día, cambiando los malos hábitos, realizando tareas como por ejemplo: hacer ejercicio, no consumir demasiada comida chatarra o frita, no beber demasiados refrescos no naturales y excesivo alcohol, no fumar, etc.

Si lográramos realizar estas tareas, con una férrea y calcada disciplina japonesa, cada despertar se enfrentaría, inevitablemente, con una sonrisa al mundo.

Pero, ¿nos preocupamos por tomarnos una pausa diaria, para relajar la mente y encontrar que, “no siempre lo urgente, es lo importante” y tenemos un planeamiento de nuestras rutinas diarias? Les dejo esa duda.

Tener una mente sana, un cuerpo sano y una estructura de nuestros quehaceres diarios, nos llevaría a tener una paz interior en nuestro cuerpo y alma y una preparación personal adecuada para lograr nuestras metas y encontrar cual es nuestra verdadera misión en el mundo y llegar a desentablar de esta manera, las malas costumbres del día a día, para obtener una tranquilidad y una catarsis del alma, que traiga consigo el encuentro de una deidad.

Por último, les dejo esta reflexión de Robin Sharma, que resume con claridad el mensaje que quiero expresar con este escrito: “el éxito externo no significa nada, a menos que tengas éxito interno.”

Twitter @JaimeBacares

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