Así se hace Salsa al Parque

Así se hace Salsa al Parque

7 de noviembre del 2018

María Jeannette Riveros es la programadora artística del Festival Salsa al Parque. En otras palabras, es la dura que reúne las mejores bandas del género de la ciudad, principalmente, aunque también se da la pela para abrirle las puertas a las orquestas y grupos del todo el país. Eso sí, es la culpable que miles de personas hayan visto por más de 20 años que lleva el festival a artistas de la talla de El Gran Combo de Puerto Rico, Los Hermanos Lebrón, Los Van Van de Cuba y hasta a Gilberto Santa Rosa. Y lo mejor, gratis. Aunque ella modestamente prefiere decir que es una “curadora” del Festival de Salsa más importante de Latinoamérica.

Una salsera empedernida que lleva a cuestas la realización de más de 10 versiones del Festival. Lo que muchos no saben es que también realiza y programa el Festival de Jazz al Parque, que lleva en la escena musical bogotana más 20 años.

¿Cómo se generó la idea de salsa al parque?

“Se genera del crecimiento de todos los festivales. El primero fue Rock al Parque en 1994. Ya en en el 95 se hizo Jazz al Parque y en el 96 llega a crear la División de Música (así se llamaba en ese tiempo) Luis Guillermo Pedraza. A él lo nombran como director de esa dependencia. Desde esa época se empezaron a generar muchos proyectos entre esos Salsa al Parque cuya primera versión fue en 1997 en el parque Simón Bolívar. La idea concreta fue de Luis Guillermo porque aparte de ser músico tenía su propia orquesta que se llamaba Charanga la Candela”. 

¿Pero fue una idea de Luis Guillermo y ya, se implementó así no más?

Claro que no. También fue una demanda del sector. Porque a partir de Rock al Parque empezaron a aparecer unos músicos que demandaron atención a su género, entre ellos la salsa. Aparte porque estábamos en una época donde la salsa estaba en auge. Entonces eso empezó como a crear esa demanda e hicimos la primera convocatoria con un éxito total. Que yo recuerde fueron más de 30 grupos los que se inscribieron de los cuales se escogieron un poco más de 12.

¿Cómo es eso de la convocatoria?

Es que previamente el Festival se hacía por eliminatorias en los barrios populares. Tenía dos etapas muy interesantes porque era la ciudad en dos momentos diferentes en estado de salsa. Entonces se llevaba el escenario móvil o se coordinaban escenarios en localidades como Arborizadora Alta o Baja en Ciudad Bolívar, Lourdes, Servitá, etc. Allí se hacían eliminatorias y los ganadores iban a las jornadas finales del Festival.

¿Y aún se mantiene ese proceso?

No, parecido, pero no. Perdió esa parte barrial por presupuesto pues siempre eran recursos importantes lo que se gastaba en escenarios, logística, producción y otras cosas con las localidades y sus barrios. Ahora se hacen unas audiciones. Anualmente se convoca a través de la cartilla de estímulos a agrupaciones de la ciudad para que participen.

Estas se inscriben con unos requisitos mínimos que se les exigen y de ahí generalmente se asignan ocho cupos que van para el Festival. Estas se llevan a cabo en el Teatro al Aire Libre de la Media Torta, con poco público, generalmente entre las 8:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde. Es una jornada larga dependiendo de cuantas agrupaciones se inscriban, pues pueden durar hasta dos días. Allí los jurados hacen su selección final después de evaluar los videos enviados por estas agrupaciones y los ocho grupos que queden se programan en la parrilla de Salsa al Parque.

¿Pero entonces la convocatoria es solo local? ¿o también nacional?

Es una convocatoria local para la escogencia de las agrupaciones de la ciudad. Pero el festival tiene un componente de invitados nacionales e internacionales. Y una franja que logré incluir hace varios años, para destacar a artistas residentes fuera del país: se llama “Colombiano Destacado en el exterior”. El año se programó a Yuri Buenaventura.

¿Hay algún reconocimiento económico para los participantes?

Si, hay un estímulo económico. A todo el mundo se le reconoce.

El año pasado tuvieron algunos problemas con una plataforma que ustedes manejan para la inscripción de los artistas y que generó unos inconvenientes. ¿Que paso?

Es una plataforma digital donde los participantes se deben inscribir para participar en los estímulos. Se cometieron varios errores aparte que no fue fácil su implementación así que tuvimos que re abrir las convocatorias. Sin embargo no se inscribieron muchos de los participantes, apenas 12, de los cuales quedaron cinco. Y aunque muchos se preguntan por qué después de 20 años del Festival de Salsa al Parque estas cosas se siguen presentando, lo que pasa es que los artistas no han aprendido del todo a manejar su portafolio. Se les olvida una firma o los soportes adecuados con fechas, o las cédulas no son la adecuadas, etc. Se presentan cosas de parte y parte.

¿Como hacen para invitar, y que acepten venir, las grandes orquestas que se han presentado en el Festival como los Hermanos Lebrón o El gran Combo de Puerto Rico?

Pues hay varias modalidades, generalmente llegan por correo muchas propuestas. También existe mucho promotor o intermediario que representa un portafolio de artistas. Otra modalidad es que uno como curador indaga. Yo he sido salsera desde siempre y conozco un poco porque he estado metida en este rollo toda la vida y pues sé cómo está la movida de la salsa afuera. Entonces yo hago los contactos bien a través de los representantes o directamente.

¿Pero sí acepan venir fácilmente a Colombia?

Pues afuera están adoleciendo del reguetón, incluso Cuba y Puerto Rico. Entonces dicen “Dios mío, queda Colombia.” Es nuestra salvación en este momento porque es el único país donde más circula salsa tanto en Bogotá como otras ciudades: Cali, Medellín, Barranquilla, etc. Es el país donde más grupos de salsa vienen.

¿Cuánto es la tarifa de una artista de talla mundial como Marc Anthony o Gilberto Santa Rosa?

Un artista de esos para un festival es de más de 200 millones de pesos. Para otras actividades pueden pasar fácil los 400 millones. Es duro y costoso y hasta injusto pagar todo ese dinero porque eso significa gastar mucho y apenas 4 o 5 bandas locales porque no hay más plata para más días de programación. Me parece que hay que darles mucho protagonismo y oportunidad a los artistas locales.

¿Qué pretende el Distrito en Cabeza de IDARTES al realizar el Festival de Salsa al Parque y en general los otros festivales?

Yo creo que una de las misiones de IDARTES es mostrar, primero que todo, su insumo local, mejorando la oportunidad de mostrar propuestas de más nivel artístico y mostrar el producto nacional e interactuar con exponentes internacionales, sean conocidos o que se estén dando a conocer. Ya hay un agotamiento del cartel internacional de los exponentes más reconocidos, pues a Colombia ya han venido todos los duros de la salsa y muchos hasta se han repetido.

¿Cuánto dura la puesta en escena del festival desde que se tiene la idea de realizarlo hasta el cierre del último día en tarima?

La planeación invierte bastante tiempo. El Festival de Salsa al Parque tiene que prepararse con mucha anticipación porque es un género que se mueve en unas temporadas del año muy fuertes. Estas son entre julio y noviembre, o incluso hasta diciembre diría yo. Entonces uno tiene que separar agendas y ahí empiezan las negociaciones y los contactos.

Fuera de eso toca ir diseñando paralelamente lo que es la ruta de actividades académicas, las convocatorias locales y posibles invitados nacionales. Hay otros elementos que surgen. Para dar un ejemplo, el año pasado le rendimos un homenaje a las bandas locales y eso me conllevó casi tres meses previos. Primero compartir la idea para exponerla en IDARTES.

Luego concertar con los artistas, armar la orquesta base, repertorios, etc, para acompañar a representantes de 15 orquestas seleccionadas para este homenaje y su puesta en tarima. Adicionalmente la logística, la producción, los arreglos, las partituras, el cumplimiento, los ingenieros de sonido, etc. Bueno, todo lo que tiene que ver con una puesta en escena. Todo eso fácilmente se puede llevar ocho a nueve meses porque paralelamente yo realizo otras actividades como la organización del Festival de Jazz al Parque.

Foto: Cortesía.

¿Y qué problemas pueden ocurrir con una puesta en escena tan grande como un Festival de Salsa al Parque?

Pues por ejemplo el año pasado Puerto Rico era uno de mis objetivos. Para mí la isla tenía que tener su representación porque es una de las cunas de la salsa, pero el huracán se me atravesó. Entonces no se pudo invitar a ningún artista puertoriqueño. No pude a pesar de que hice varios intentos. Me fue prácticamente imposible pues a ellos se les corrieron sus agendas por ese motivo. Y después del huracán ellos ya tenían otros compromisos fuera y en Colombia que los habían agendado. Siempre hay que tener un plan b por si se cae un artista.

¿Cómo escogen el escenario? ¿Por qué a veces realizan el Festival en el Simón Bolívar y otras en la Plaza de Bolívar?

Por disponibilidad. Que no se cruce con otras actividades de la ciudad. Pero quien realmente escoge el escenario es producción mancomunadamente con la gerencia de IDARTES. El año pasado yo me enteré cuando llegué a la entidad. Ya estaba concertado el escenario desde el 2016.

¿Cuánto es el presupuesto de un Festival de Salsa al Parque?

La verdad yo solo puedo hablar de presupuesto artístico. No tengo ni idea del costo pues la oficina de producción tiene una bolsa de producción para todos los festivales. Pero el año pasado el gasto artístico fue de más de 300 millones de pesos.

Supongamos que para este momento ya se tiene la idea de a quienes van a traer el otro año. ¿Con quién comparte la idea o cómo llega a definir a quienes quieren traer para empezar a hacer contactos y negociaciones?

Hay un comité. Puedo escuchar más de 50 propuestas que llegan a la entidad y solo hay 4 o 5 cupos. Aparte de eso tengo que mirar otras cosas como de dónde provienen, costo, cuantos integrantes, la parte técnica musical, todo. Pero yo no tomo la decisión sola. La decisión se somete a un comité que se establece dentro de las diferentes áreas que tienen que ver con el Festival.

Por ejemplo: está el área de las alianzas que es la que consigue recursos externos; está la de producción; está la de comunicaciones; está el área de la subdirección; está la gerencia de música y un operador externo que es quien ejecuta el proyecto. Este operador se consigue por licitación. Es quien administra los recursos de los Festivales. Cuando organizo la parrilla se examina la viabilidad y disponibilidad de los artistas. Todo teniendo una línea conceptual. No me puedo limitar a los que solo la gente escucha en la radio, pues hay agrupaciones que el público no reconoce o no está familiarizado por falta de difusión y parte de nuestro objetivo es dar a conocer los actores del género.

¿Hay alguna influencia de los medios en la programación del Festival?

Porque casi todas las emisoras hacen acto de presencia los días del Festival y se escuchan los comerciales invitando a sus audiencias. Cualquier persona que esté en el Festival tiene que tener una autorización que se da desde la oficina de comunicaciones. Algunos se pautan, otros lo hacen porque es su actividad cotidiana. Son fans, investigadores o coleccionistas, etc. Otros por que los llaman “free press” para la divulgación. Pero que Influyan en la programación no. El festival es programado desde IDARTES y tiene unos objetivos claros. La mayoría son aliados voluntarios.

¿Cuál fue la asistencia a Salsa al Parque el año pasado?

Un poco más de 38 mil personas.

¿Cómo obtienen esa cifra si no hay boletería?

Por el conteo y control que se hace en las entradas.

¿Existe algún margen de error?

Si, claro. La gente ingresa por lados no autorizados, no se porqué, si la entrada es gratis. Así que mi ojimetro diría que asistieron más de 40 mil personas.

¿Los repertorios? ¿Quién escoge lo que las bandas le van a tocar o cantar al público?

Ellos mismos.

¿Los jurados en las audiciones en la media torta quien los escoge?

Ellos se inscriben. Hay una inscripción para el banco de jurados

¿Y con que criterio se eligen estos jurados?

Con el énfasis. Los que tengan cercanía con el género. Se están evaluando constantemente y pueden ser promotores, productores músicos, periodistas. Que obviamente sepan evaluar. Porque hay que tener criterios musicales, pero también criterios de público. 

¿Y el presentador? El que está en tarima los dos días anunciando las diferentes bandas. ¿Cómo llega ahí?

El sí es de acá, de IDARTES: Omar lleva presentando 18 años el Festival de Salsa al Parque.

¿Usted cree que está desapareciendo el género?

Pues habría que hacer un estudio, pero yo no creo. Si uno sale a la Bogotá nocturna un viernes o un sábado a bailar, en cualquier zona de rumba vas a encontrar unos cuantos bares de salsa. Te menciono algunos: Pachanga y Pochola, Galería Café y Libro con dos sedes, Casa Quiebracanto, el Goce Pagano, Boricua, Salzburgo, Rumbaland, Són Salome, Casa de Cita, Sandunguera, La Diez, El Bembé, Cubanita, El Titicó, Salsa Camará, etc.

Lo que sí hay que evaluar son los sitios donde tocan en vivo porqué hay muy pocos. Hay varias emisoras que se dedican al género tanto en medios como en Internet o que son tropicales y que tienen programas especializados en programar salsa. Yo creo que la salsa sigue vigente con todos los bailarines, Dj´s, coleccionistas, músicos, en fin, la familia salsera.

¿Existe alguna posibilidad de que el Festival de Salsa al Parque desaparezca?

No. Por ahora no. Y no creo que el sector lo permita. La salsa vive hace tiempo y esta aquí para quedarse por un muy buen rato.

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