Autohipnosis para el sobrepeso

6 de junio del 2013

La clave del adelgazamiento, radica además del control mental y la autosugestión positiva.

Un sabio proverbio oriental afirma: “eres lo que piensas y lo que comes. Para adelgazar sin sufrimiento y conservar un cuerpo esbelto, se está aplicando la técnica de autohipnosis. El poder de la mente es capaz de engordar a la persona o adelgazarla, pues siempre está creando o destruyendo cosas. De ahí la importancia de aprender a controlar los pensamientos, en forma creativa y positiva.

Debemos creer esto con absoluta confianza, aplicando los métodos que se enseñan actualmente en conferencias y cursos, así como también la información en la red entorno a este tema. Mi intención es darles algunas claves para aprender adelgazar con hipnosis y autohipnosis, logrando una superación armónica y activa, para la consecución de las metas y objetivos de una figura saludable.

Autoimagen y sugestión hipnótica

La clave del adelgazamiento, radica además del control mental y la autosugestión positiva, en el método o sistema que ponga en actividad los procesos químicos del cuerpo, para diluir y quemar la grasa, que al acumularse produce exceso. El desorden del metabolismo alimenticio, es la causa principal de estos niveles por el estrés y la ansiedad.

La grasa debe convertirse en energía y calor, pero en algunos organismos se almacena por culpa del mal funcionamiento de las glándulas endocrinas. Estas glándulas fueron afectadas años atrás a causa de una alimentación inadecuada, por esta razón la mejor elección debe ser la de aprender a nutrirse inteligentemente, no solo a nivel físico con una dieta sugerida por un profesional, sino también a nivel de entrenamiento mental.  

Alimentarse bien y habituar el cuerpo a un rediseño positivo es importante, pero es en la mente en donde se forja verdaderamente el cambio. El sobrepeso es una manifestación de la represión de los sentimientos negativos, y es indispensable superarlos haciendo de la autoestima el motor de toda actividad. Es fundamental tener presente, que la voluntad bien encausada y disciplinadamente fortalecida, rige la existencia de la energía y por medio de ella, se puede establecer una reingeniería de la figura física a través de estos prácticos consejos:

1.  Ante todo, revise mentalmente el peso que desea bajar. Recuerde en ocasiones su mente fija como normal un peso anormal, por eso es primordial, proyectar rebajar los kilos que sean necesarios para sentirse bien, pues imaginar es la mitad del camino.

2. Repita esta frase con frecuencia: “Cada día que pasa, bajo más y más de peso, sintiéndome mejor y mejor”. Haga este ejercicio varias veces al día, mirándose fijamente a los ojos ante un espejo. Procure no distraerse con ruidos o pensamientos, distintos a la frase, que al repetirla lentamente se acostumbrará a creer y sentir lo que está afirmando.

3. Imagine la silueta sana que desea tener. Visualícela de una manera ágil, libre, ligera, hermosa y no tema sentirlo en su interior. Recuerde: se es lo que se piensa, y si esta con sobrepeso es por enviar imágenes de gordura a su cuerpo. Ahora es el tiempo de borrarlas y rediseñarlas. Cada noche, dedique 15 minutos a verse en forma estable a nivel emocional y adelgazando.

4. Desnúdese completamente ante un espejo y observe, sin temor ni prejuicio su morfología. Acéptese como está, sin luchar consigo mismo(a). Dialogue en voz alta con todo su cuerpo empezando por los pies, y envié a todas las zonas corporales mensajes de amistad, consideración, cariño y amabilidad. No se salte ninguna zona, pues el cerebro a veces niega la existencia de lo que no quiere ver.

A este fenómeno se le denomina zona negra, y consiste en la negación de una o varias partes del cuerpo con las cuales se está inconforme. Continúe el diálogo con las pantorrillas, rodillas, muslos, caderas, genitales, abdomen hasta llegar a la cabeza. Repita este ejercicio dos veces por semana, durante mínimo una hora para obtener resultados positivos.

5. Ponga la mano derecha sobre la zona cardiaca, y sienta el lenguaje natural e intuitivo del corazón. Deje fluir en silencio su mensaje y posteriormente, escríbalo en una libreta para analizar sus respuestas. Pregúntale a su inconsciente ¿por qué o para qué se ha engordado? y el dará las respuestas. Hágalo en forma respetuosa hacia sí mismo, sin agredirse o menos preciarse y ante todo con sinceridad.

¿De quién me estoy desquitando?

El desquite es una emoción negativa, que se presenta por el afán de dominar y competir. Es un amor mal entendido y una frustración que se ensancha en el cuerpo.

– ¿A quién le tengo envidia?

La envidia, según investigaciones de psicoinmunología produce trastornos endocrinológicos, causando una disminución en la producción de yodo, un elemento que reduce el peso del cuerpo.

– ¿Hacia quiénes estoy dirigiendo mi odio y miedo?

El odio hacia sí mismo se proyecta en el cuerpo, perdiendo estética y belleza, como una especie de dejación o desinterés.

– ¿De dónde proviene mi inseguridad?

La inseguridad hace que se coma desmedidamente, pues se intenta suplir con alimentos los vacíos espirituales, existenciales y afectivos.

– ¿Por qué mis palabras maldicen de mí mismo?

Maldecirse a sí mismo, es una orden que el cuerpo oye y obedece. Él afirma nuestros pensamientos y palabras, de ahí el enorme poder de las palabras para bien o para mal.

– ¿Por qué comparto solo lo negativo?

El cuerpo está diseñado para vivir solo lo negativo o positivo. Si únicamente vivencia situaciones negativas, se desvía y convierte en una persona disfuncional.

– ¿Por qué dejé de reírme con ganas?  

¿Sólo aprendí a estar con los demás y conmigo mismo de una manera seria, amargada y lógicamente medio muerto? La risa franca y espontánea, es la mejor amiga del bienestar.

– ¿Vivo del sentir de los demás sin sentirme yo?

En ocasiones, buscamos en la periferia y no en el centro de cada uno ´comiéndonos´ los problemas de los demás.

– ¿Por qué me ´trago´ el reconocimiento de las virtudes de los demás, viendo solo sus defectos y consintiendo los míos?

El ego, está encargado de no dejar conocer su ser, estimulando la crítica hacia los demás y ocultando nuestros defectos de carácter, para que de esta forma no podamos superarlos. La confrontación personal, más allá del ego, podría ser una poderosa solución a el sobrepeso.

Finalmente recuerde, si le falto alimento maternal en forma de leche, caricias, mimos, abrazos, besos, alegría y reconocimiento, compénselo dando amor y sensaciones positivas a todos los que lo rodean. La clave es dar mucho y más bien no esperar a recibir tanto. El trabajo no es acaparar todo sino dar con sinceridad sin esperar agradecimiento, sólo por el acto hermoso de dar y la oportunidad de poder expresarse. Estas técnicas, armonizaran su cuerpo y alma, haciendo de usted un ser más feliz en este mundo.

@armandomarti1 – Miembro de la SIP y de la ACP. 

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