Avaricia, renuncia al resultado o el factor sorpresa

24 de marzo del 2015

Hace varios meses le contaba a un amigo que tras mi decisión de dejar el negocio que desarrollaba por largo tiempo, estaba mi renuncia a un perseguido resultado que había enquistado en mi mente y que el ego muy obediente acogió para trabajar y llegar a conquistarlo: la libertad financiera. Quién no desea vivir en […]

Hace varios meses le contaba a un amigo que tras mi decisión de dejar el negocio que desarrollaba por largo tiempo, estaba mi renuncia a un perseguido resultado que había enquistado en mi mente y que el ego muy obediente acogió para trabajar y llegar a conquistarlo: la libertad financiera.

Quién no desea vivir en abundancia! De amigos que nos aman incondicionalmente, de experiencias sobrecogedoras, de sonrisas y ojos brillantes que ocasiona un chiste o un consejo, de besos y abrazos llenos de amor!

En lo material, la abundancia y la libertad financiera no tienen que ver con cifras. Según Erich Fromm la avaricia es “un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo interminable de satisfacer la necesidad sin alcanzar nunca la satisfacción.”, pura mentalidad de escasez. Ser abundante es tener todo lo que uno necesita.

Cuando se tiene certeza del poder abastecedor -de lo que sea- del amor de la Unidad, de Dios, del cosmos, o como lo entiendan, nunca, nada falta! Puedo compartir, que en relación con la función, tras mi referida renuncia se me han abierto oportunidades insospechadas, con gente extraordinaria que me orienta y me inspira…

Complacido mi amigo por mi entendimiento, me dice: “aplíquelo ahora en relación con la pareja”. Tenía razón, yo había estado intensamente apegada al resultado de encontrar The One.

Me sentí contrariada… El ego me decía: te desapegaste de la idea de hacerte millonaria, y ahora de la idea de vivir en pareja? nooo, tampoco! No lo escuché y confié en mi alma…Decidí entregarme a la certeza de la perfección de lo que se teje desde lo superior… Renuncié -aún anhelando volver a amar y ser amada- a ese resultado, eligiendo gozar de mi cada vez más robustecida libertad mental.

Esa decisión me quitó de encima el peso de una “antena parabólica” permanentemente prendida: qué tal que lo conozca en ese cumpleaños donde voy a ir? o en la sesión de yoga? o en la misa? (sí demasiada amplitud mental jeje), o subiendo este ascensor… noooo! me tenía loca esa voz! y lo peor, no dejaba espacio al factor sorpresa!

Hace unas semanas, al día siguiente en que tuve un genuino acto de total desapego de una relación pasada, fui inimaginablemente sorprendida: una belleza de hombre fue puesta en mi camino.

No sé hacia dónde va esta historia que recién inicia, pero todo lo documentado hoy, me exige invitarlos a renunciar! a las reglas autoimpuestas, a los musts, al statu quo, a los sueños de otros; y exhortarlos a que siempre pongamos pequeñas semillas de amor en todo lo que hacemos, pues no sabemos por dónde van a germinar. Nunca sabemos quién está mirando y qué está mirando… desde cuán afectuosamente saludamos, hasta permanecer callados y escuchando en una situación en la que hubiéramos podido hacer gala de conocimiento, experiencia e incluso desdén.

Cuando uno elige expresarse como la mejor versión de ser humano que uno puede ser… pueden venir hermosas sorpresas… Y eso es abundancia!

@theonething2014

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