Cómic y Política

Cómic y Política

3 de Julio del 2017

Releyendo uno de mis libros favoritos titulado “Los superhéroes y la filosofía” editado por dos eruditos en los cómics americanos, Tom Morris y Matt Morris, me llamó mucho la atención un capítulo en especial que lleva el nombre de “El revisionismo de superhéroes en Watchmen y The Dark Knight Returns”.

Cada capítulo del libro es un ensayo escrito por analistas, filósofos en su mayoría, profesores de prestigiosas universidades de Estados Unidos. El apartado al que me refiero lo escribió Aeon J. Skoble, profesor de filosofía del State College de Bridgewater, en Massachusetts. Reflexiones sobre teoría política y moral son los temas que desarrolla en la mayoría de textos el maestro Skoble.

La imagen del superhéroe que interpreta el autor se puede comparar con los políticos colombianos más opuestos del momento, a pesar de que en cierto tiempo trabajaron juntos y se les veía en medios ser amigos entrañables. Ellos son: Uribe y Santos.

Dicho esto, me anticipo a decir que Álvaro Uribe es Batman, el Bruce Wayne Colombiano. En Colombia como en los cómics la condición moral de tomarse la justicia por las manos, no es un tema merecedor de verdadera atención.

Como bien lo argumenta Skoble: dábamos la bienvenida a esos seres (o políticos) superiores empeñados en la lucha contra el crimen y la delincuencia (Terrorismo), los recibíamos con aplausos, nos alegraba ver como los malos recibían lo que se les venía encima.

Esto se ve gracias a los golpes de la autoridad contra el narcotráfico, el secuestro y los que se roban decenas de caldos Maggie. Hasta que llega un momento de cambio. No es agradable reconocer que en Colombia todavía no estamos definidos como sociedad, en la medida que no hemos renunciado al derecho de la venganza personal y lo deleguemos, como  dice Locke, en un gobierno de formación legitima, que se ocupe de evaluar y dictar sentencia con objetividad.

Álvaro Uribe, al igual que Bruce Wayne decidió dedicar su vida a combatir contra el crimen. Las autoridades lo querían porque había una figura parapolicial, donde no solo lo apreciaban sino que llegaron a depender de él. Santos se las quería dar de Frank Miller, de cuestionar las actitudes parapoliciales pero terminó transformándose en algo peor que en el caballero de la noche colombiano. Se transformó en un Ozimandias.

La novela gráfica “The Watchmen” es una reinterpretación  del mundo súper heroico escrita por Alan Moore. Los héroes de esta historia reflejan los traumas de la infancia, aspectos mucho más profundos, siempre buscando resolver esa inadaptación emocional y psicológica que los invadió desde niños. Rorschach, uno de los personajes de la novela, usa una máscara con manchas porque deseaba “una cara que le resultara tolerable mirar al espejo”. La paz en Colombia se ha firmado dos veces y ya se entregaron las armas, eso a la vista resulta más tolerable después del atentado en Andino.

A pesar de que hay vacíos oceánicos para el futuro del país, pasamos de tener a Batman a un Ozimandias como presidente que pretende brindar prosperidad siendo blando con las atrocidades que pasan en Venezuela, ¿Y ahora quien podrá defenderlos?

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