De Chapiyork a Fontibronx

24 de marzo del 2011

Las calles son las calles. La muerte es la muerte. A pesar de lo que digan algunos, a pesar de querer transformar la naturaleza en un discurso; seguimos resistiendo.
Hay sectores radicales que valoran más la enunciación y la gramática que la verdad. Sectores que deciden reinventar la luz en función de la política. No hay diferencias sexuales, dicen; somos una nueva legión y les mostraremos cómo hacer la historia, promulgan. Mientras tanto el petróleo anega los mares, las balas siguen clavándose en las cabezas de los que no se defienden y estas palabras se pierden en algún link que nadie abre.
Es complicado reducirlo todo a la enunciación y extender esa enunciación a la forma. Cada tanto aparece un grupillo en cada generación que asume una postura “alternativa”: A Go-Gos, New Waves, Alternativos. Cada uno de esos grupos asume que esta reinventando la estética y creando un nuevo discurso. Hoy los Hipsters se asumen como la nueva “vanguardia”. Posturas recicladas y juegos de poder; el arribismo en su máxima expresión. Nada importa, todo se vale. Y como climax de todo se atreven a decir que existe Chapiyork. No se dan cuenta de que el reciclaje cultural es la verdad en la que están inmersos.
Da risa ver que en un remedo de metrópoli enclavado en los Andes, existen niños que juegan a vivir en Brooklyn; que asumen que el arte es cualquier cosa, sin compromisos o responsabilidad por lo que se dice o se hace. Todo Hipster se considera como un rayo de luz en la negra noche de la decadencia artística. Se asumen como un performance vivo, aunque son más bien como ese cuadro de los perros jugando poker.
Hay que salir a la calle, ver el hambre y los muertos que adornan los andenes; hay que entender que una pretensión no es un hecho. Les iría mejor a los Hispters si pensarán más en Fontibronx que en Chapiyork.
Mientras tanto Duchamp sigue cebando gusanos.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO