Del republicano y las armas

6 de agosto del 2012

La posición del candidato Mitt Romney frente a las armas debe replantearse pues las últimas noticias dan fe de la fuerte violencia en EEUU

La actitud del candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos Mitt Romney con respecto a la venta de armas en el país es desconcertante, sobre todo después de que el país ha sido víctima de dos deplorables atentados durante las últimas semanas, mostrando la ineficacia de su política pro armamento.

El debate, por supuesto, no es nuevo. A pesar de que en Estados Unidos las discusiones sobre la conveniencia de un sistema de libertad de “defensa” vienen casi desde la fundación del país, fue el documentalista Michael Moore quien se tomó la vocería en contra de la segunda enmienda de la constitución, aprobada en 1791 (época en la que podría decirse que tener un arma tenía algo más de sentido). Moore argumentó en su documental de 2002 ‘Bowiling For Columbine’, (el documental transcurría alrededor de la masacre de Columbine de 1999, en la cual dos jóvenes asesinaron a 12 estudiantes y a un profesor, e hirieron a más de 21 personas) que no son los videojuegos, las películas violentas o el “heavy metal” los responsables de este tipo de actos, sino que el fácil acceso a armas de alto calibre como fusiles, subfusiles, ametralladoras o escopetas es lo que lleva a una sociedad al borde del asesinato colectivo.

El punto de Moore cada vez se toma mayor vigencia, cuando se ven las últimas noticias en EEUU. La masacre en el cine de Aurora, Colorado es un ejemplo perfecto del argumento de Bowiling For Columbine: ¿Cómo es posible que un joven con claros trastornos mentales tenga acceso a un fusil AR-15? Y así fuera una persona mentalmente capacitada ¿Para qué puede necesitar un civil un AR-15 sino para hacer una masacre como las vividas en EEUU? La locura de los estadounidenses por las armas hace de este país uno con los mayores índices de violencia en el mundo, a pesar de ser uno de los más desarrollados y sin ningún tipo de conflicto armado interno.

Y a pesar de eso, sale Mitt Romney, con el mayor de los descaros, a decir que los norteamericanos tienen el derecho a defenderse y que comprar armas es inherentemente estadounidense. Desafortunadamente un “carretazo” electoral al cual está obligado a adherirse por los simples principios de su partido, así en el fondo sepa el error que está cometiendo. El debate sobre un mayor control de armas en EEUU debe ser abordado, independientemente de la tendencia política a la que se pertenezca, pues es un tema válido para cualquier persona. O sino preguntarle a los familiares de las 7 víctimas del tiroteo en Winsconsin, a manos de otro hombre armado hasta los dientes.

Moore lo mostró bien y los políticos deberían escuchar: ni siquiera sus vecinos canadienses, a quienes algunos estadounidenses pordebajean, tienen niveles tan altos de violencia. Un estricto control de armas debe entrar en vigencia de manera urgente en todo el territorio del Tío Sam, así algunos retrógrados digan que el derecho al porte de armas es más importante que el derecho a la vida misma. De nada nos sirve andar cargados con 2 AK-47 si, al final, esas armas solo van a terminar causando más dolor del que previenen.

A los que no se han visto ‘Bowiling for Columbine’, recomendada. Y a ver si los que tanto critican la prohibición de porte de armas en Bogotá miran un poquito lo que ha pasado en los últimos años en EEUU, teniendo en cuenta que sin este tipo de medidas, nuestro caso podría ser peor mucho que el de ellos.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO