Destino espeso

Destino espeso

7 de mayo del 2019

La semana pasada Laila olvidó leer el horóscopo. Por un momento pensó que lo único relevante de los periódicos, dejó de serlo; ella ya no quería saber la influencia que podía tener venus o marte en su destino. Ella muy creyente desde muy pequeña, sabía que el universo la tenía para grandes cosas. En sus redes sociales se describía como una “guerrera del Señor”, “independiente”, “prospera en victoria” y todos los meses cambiaba el número de los Salmos.

Su vida cambió cuando le dieron la sorpresa en el supermercado de que se había ganado el 5% de descuento para una sesión de bronceo, por comprar un bloqueador que valía 120 mil pesos. Ella en ese momento le agradeció al cajero, lo abrazó y le dijo que tenía un ángel que la protegía y la acompañaba en su camino. Inmediatamente, ella decidió pagar los 237 mil quinientos pesos que costaba la sesión de bronceo con el descuento. Cuando el cajero le preguntó a cuantas cuotas quería hace el pago, Laila, que es muy cuidadosa al pagar, respondió con afán y cuando estaba saliendo del parqueadero se había dado cuenta que había pecado.

Cualquier promoción elevaba su autoestima y dejaba que las ofertas determinaran si el día iba a ser bueno o malo. Aquel día, Laila se fue a la iglesia más cercana para confesar lo que hizo. Cuando se arrodilló en el confesionario, se quitó las botas que le incomodaban la genuflexión y  le contó al cura la lista de cosas que acumuló después de aprovechar todas las ofertas que se le presentaban.

Desde el bronceo y desodorantes en descuento, hasta media docena de medias para jugar futbol fueron canceladas a doce cuotas con su tarjeta de crédito. ¡A doce cuotas padre!,- le decía Laila casi llorando al padre -, cuando yo siempre las difería a 7. Ella pensó que se había librado de pecado, pero el padre le respondió, – en que estabas pensando hijita, si al séptimo día nuestro señor descansó de la creación. Debes acercarte más a Dios y ver las cosas que hace por ti, que las difieras a doce cuotas no es pecado hijita. Al contrario, honras las 12 tribus de Israel. – Laila arrepentida, se fue donde su mejor amiga por un chocolate para que luego se lo leyera.

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