El otro Museo Nacional de Colombia

2 de marzo del 2015

Una gran cantidad de piezas históricas, reposan en las bodegas del Museo Nacional de Colombia. Aquí algunos ejemplos.

Al lado de las piezas exhibidas en el Museo Nacional de Colombia, existen muchas otras (aproximadamente 10047) esperando su momento, su ocasión, en las frías bodegas de dicha institución. Dibujos, acuarelas, pinturas, litografías, copias en gelatina o en albúmina, cosidos , tejidos y bordados, ensamblajes, fundiciones, forjas, miniaturas, manuscritos, grabados, impresos, xilografías, tallas, daguerrotipos, huesos, acuñaciones, troquelados, moldeados, serigrafías y aguafuertes.

En ese otro inventario que se encuentra en reserva, es posible hallar por ejemplo 25 pistolas decomisadas durante el período de la violencia; una casaca que perteneció al marqués de San Jorge; los zapatos de María Francisca Villanova, esposa del virrey Antonio Amar y Borbón; la capa que usó Simón Bolívar en el Páramo de Pisba; una mesa de tresillo en la que jugó Francisco de Paula Santander y su gorro de dormir; una carta autógrafa de Cristóbal Colón y otra de la Reina Victoria al Presidente de Colombia (Santos Acosta); el indulto otorgado por Pablo Morillo; los fragmentos de la caja que guardó los restos de Gonzalo Jiménez de Quesada, y su cota de malla; las llaves de las puertas de la muralla de Cartagena; el cráneo del Dr. Russi; las ramas del árbol de “la noche triste” debajo del cual lloró Hernán Cortés; una rama del tamarindo donde fue quemado el cacique Hatuey por los españoles en Yaca, Cuba; el pacto de Sitges y la declaración de Benidorm que dieron origen al Frente Nacional; el cristo de la bala (cuyos brazos retuvieron un balín) y el chaleco que usaba José María Obando el día de su muerte; el anillo de compromiso del Libertador Simón Bolívar con María Teresa Rodríguez del Toro; una espada de Nicolás de Federmán y otra de Antonio Amar y Borbón; dos cañones y varios fusiles utilizados en la guerra de los mil días; del Palacio de Justicia (quemado en 1985): un sofá, la greca abaleada de la cafetería, dos extintores y varias sillas; un casco de la primera guerra mundial y otro de la segunda; la mascarilla mortuoria de Luis Carlos Galán Sarmiento, el vestido con el que lo asesinaron y su reloj de pulsera; pañoletas, brazaletes y banderas del M-19; prendas que vestía Jorge Eliecer Gaitán el día de su muerte y un pañuelo ensangrentado con el que se contuvo su hemorragia; la banda otorgada a Luz Marina Zuluaga como Miss Universo; parches, insignias y llaveros de las FARC; un Grammy latino del grupo aterciopelados; un cristo que perteneció a Camilo Torres, “el cura guerrillero”; cachuchas e impresos de la UP; objetos del Indio Amazónico; un vestido de Betty la fea, una camiseta usada en la novela Gallito Ramírez y un acordeón utilizado en la novela Escalona; la ruana que llevaba Lorenzo Muelas cuando se firmó la Constitución Política de 1991; la camiseta de líder de la montaña de Lucho Herrera; una cachucha, un botón y una camisa publicitaria de DMG etc…

La pregunta obligada es si son todas las piezas que están, o si no están todas las que son. La segunda pregunta forzosa es: cuáles exhibir, y con qué criterio. ¿Cuál exhibiría usted?

@amvela

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