El show de Cristina

16 de febrero del 2015

La nueva protagonista de nuestra telepolítica de éste año no es precisamente Cristina Saralegui, la famosa conductora de televisión que en la década de los 90, con su programa “El Show de Cristina”, transmitido por el canal Univisión, presentaba a infinidades de artistas, deportistas, músicos y personalidades de alta gama del espectáculo, sino a la […]

La nueva protagonista de nuestra telepolítica de éste año no es precisamente Cristina Saralegui, la famosa conductora de televisión que en la década de los 90, con su programa “El Show de Cristina”, transmitido por el canal Univisión, presentaba a infinidades de artistas, deportistas, músicos y personalidades de alta gama del espectáculo, sino a la nueva presentadora del reality del país de la mojigatería y majadería colombiana la Dra., Cristina Plazas, hoy directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – I.C.B.F.-.

De Plazas se tienen las mejores referencias en su hoja de vida en su recién comenzada vida pública. Edil de Chapinero –Bogotá-, Alta Consejera para la Mujer y Secretaria Privada del actual presidente. Por cierto hasta hermosa.

Hasta ahí divino divino, como suelen decir algunas chicas por los gustos. Pero todo empieza a tomar otro color cuando de interpretar el Código de la Infancia y la Adolescencia se trata. Y es de mirar por la forma tan ortodoxa y conservadora con que ha tratado el tema del concurso Miss Tanguita que se desarrolló en Barbosa –Santander-, donde niñas entre los 6 y 10 años jugaban a ser reinas como los cuentos de Wald Disney.

Sin embargo, revisando la normatividad en sus comas, puntos y letras, no se observa que dicho concurso haya puesto en riesgo la vida, la integridad física, psicológica y moral de las menores. Y menos que exista una desatención de los padres, cuando estos junto con las autoridades de la regional del Bienestar Familiar, Policía de Infancia y Adolescencia y la alcaldía de ese municipio estuvieron desde los inicios hasta los finales, protegiendo como leones sin encierros a éstas pequeñitas. Más cuando la misma legislación señala que los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la recreación, a la cultura y a un ambiente sano acorde a la dignidad humana.

Asi que dejemos de vainas, acá el tinte es de otra naturaleza y que no tiene nada que ver con lo que verdaderamente está pasando. Porque si de censurar actos de esos, empecemos por limitar en su totalidad los espacios publicitarios de tabaco y alcohol, la pornografía y el exceso de mafias y silicona de la televisión, el espectáculo de corrupción, traición y deslealtad protagonizados por las honorables funcionarios públicos.

Otra cosa sería, que los padres de esos menores los hubieran maltratado, abandonado, explotados sexualmente y comercialmente, pero no ha sido así, ya que el I.C.B.F., tiene conocimiento en todo el territorio colombiano, de empresas hoteleras, de transporte, colegios y otros que están involucrados en el proxenetismo infantil, y que según las cifras de los organismo competentes se han incrementados en las ciudades con afluencia turísticas y sitios de rumba.

Así que es mejor que la Dra., Plazas se vaya con su show para donde de verdad debería estar, rescatando a los menores de los mafiosos pornográficos, que deben estar riéndose de semejante espectáculo que pareciera que fuera falta de oficio y otra forma de distraer el circo de la habana.

@JorgePerezSolan

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO