El sufrimiento de ser hincha del fútbol

El sufrimiento de ser hincha del fútbol

9 de marzo del 2017

Por Carlos Pulido

Van pasando las jornadas y se van conociendo como juegan los equipos del fútbol profesional colombiano: algunos encantan con el talento que demuestran en la gramilla y otros simplemente juegan…

Realmente como periodista deportivo me es difícil tomar partido para decir que equipo es mejor. Cada club tiene sus pros y contras que lo diferencia de los demás en el país. Por ejemplo: está en la mesa de debate futbolístico sobre el clásico del fútbol colombiano. Unos dicen que es América de Cali vs Atlético Nacional, otros dicen que es Millonarios vs Atlético Nacional, un grupo numeroso afirma que es Millonarios vs América. Es muy relativa la situación, y la verdad tocaría remitirnos a la historia en general y a la experiencia con el Barón Rojo Sur (América), Los del Sur (Nacional) y Comandos Azules (Millonarios), para saber cuál es el “mejor” equipo del país (sin menospreciar a los 17 equipos restantes que comparten este amor por el fútbol).

Pero yo no dejo de lado a los otros grandes. Está Santa Fe que con un obrero líder como Cesar Pastrana se ha convertido en uno de los equipos más exitosos de Colombia en el último año y han dominado Bogotá a tal punto de estar a un título oficial de igualar a Millonarios en palmares; el Deportivo Cali, que, a pesar de su irregularidad, convoca hinchada y tiene jugadores de calidad, y el Independiente Medellín que con Zubeldía busca un toque de fútbol clásico argentino: cierres en la zona y toque rápido mediante juego fuerte. Y estos equipos también tienen sus hinchadas a comparación de las mencionadas anteriormente, han sufrido un poco más que los grandes colosos del fútbol criollo: La Guardia Albirroja Sur (Santa Fe), Frente Radical (Deportivo Cali) y la Rexixtenxia Norte (Independiente Medellín).

Pero acá la idea no es comparar cual tiene más aguante como se diría en el argot y lenguaje popular, o que equipo tiene la mayor cantidad de títulos y que lo hacen el acreedor del honor de ser el mejor club de Colombia, no, realmente acá trato de centrarme en la base de la pasión de los equipos y que mencioné en el principio: los hinchas.

Hay que aceptar que un país violento como Colombia, el fútbol es tomado como un circo deshumanizado que no deja enseñanzas de ninguna forma y por eso se estigmatiza al deporte como un conjunto de prácticas burdas sin sentido que tienen como fin el caos colectivo. Pero también está el lado de la organización, la tolerancia, el respeto a las diferencias y la algarabía que se convierte en una locura consciente, en donde jugadores e hinchas son la fórmula para brindad el mejor espectáculo del deporte en general.

Es por ello que yo entiendo a los hinchas, sea el equipo que sea, porque, al fin y al cabo, antes de ser un analista, observador e informador sobre los acontecimientos deportivos (en este caso el fútbol), lo jugué como un soñador que quería llegar a ser referente en la cultura popular del balompié, y quizá por eso me dediqué a hacer todo ello para ver mi pasión desde otro punto de vista. Realmente creo que con los partidos que pasaron el fin de semana (solo por mencionar Santa Fe vs Patriotas, Medellín vs Cali y América vs Nacional, considerado el partido de la jornada) pude fortalecer la empatía por los hinchas que van cada fin de semana a los estadios a como dé lugar. Unos esperan a las afueras del estadio pidiendo monedas, otros ahorran y se abonan, algunos simplemente son invitados al show, y los demás buscan llevar a su familia a hacer un plan como cualquier otro, casi parecido a ir al cine, al parque o a un restaurante a compartir con sus seres queridos. De todas las clases, de todas las razas, de todos los colores, esos son los hinchas.

Y la verdad puedo decir con certeza que ellos sufren a veces más que el propio jugador de fútbol, porque como escuché una vez y puede ser cierto: los jugadores van y vienen, la pasión por el equipo es lo único que queda. Además… es hereditario. Y para mí, la familia es la base del fútbol como todo en la vida, en donde se cultivan los valores, los buenos hábitos y la pasión por una actividad o símbolo. Es por ello que entiendo como sufren cuando juegan su permanencia en la primera categoría, lloran por perder un partido ante su eterno rival, están ansiosos los 90 minutos esperando que su equipo ponga todo el corazón y saquen el mejor resultado. Son seres humanos, realmente no tendría lógica distinguir a los que se abonan en occidental como los que lo hacen en sur, porque finalmente todos tienen el mismo sentimiento, y miles de almas se convierten en una voz en un recinto sagrado llamado estadio de fútbol.

Porque al final es un lenguaje universal, el momento donde los problemas del mundo desaparecen (a pesar de que en ciertas ocasiones se trasladen allí), la unión de las diferencias se hace sentir y toda distinción desaparece de un momento a otro como ocurre con la Selección Colombia de fútbol en el Estadio Metropolitano de Barranquilla, y esa es la razón del sufrimiento de ser hincha del fútbol, de olvidar los problemas personales que tiene el ser humano como las relaciones sociales, la profesión, la vida contemporánea, para dejar todo a un lado y gritar con el alma a una pasión que perdura y perdurará, que será hereditaria y corre en las venas sea el equipo o color que sea, ese … ese es el sufrimiento de ser hincha del fútbol, pero que es el sufrimiento más puro y hermoso que tiene el hombre.

Por Carlos Pulido. 

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