El tatuaje: un bien creativo que diversifica nuestra economía

27 de marzo del 2018

Hay un sector de la economía que podría reemplazar la renta fiscal de petróleo y minería.

El tatuaje: un bien creativo que diversifica nuestra economía

Ante la noticia de que a Colombia le quedan solo 4,5 años en reservas de petróleo, a muchos le ha dado por preguntarse, con preocupación, qué va a pasar con nuestra economía. Y es normal. Tantos años dependiendo del extractivismo de recursos naturales no solo ha destruido nuestro territorio, también ha acabado con nuestra visión y nuestra capacidad para generar alternativas.

Sin embargo, hay un sector de la economía que podría -incluso- reemplazar la renta fiscal de petróleo y minería. Se trata del sector creativo, al que pertenecen desde las artes clásicas (pintura, escultura) hasta las artes funcionales (diseño, arquitectura); y hoy por hoy, el tatuaje.

El tatuaje es más que una expresión artística. Es un bien creativo y una práctica que dinamiza la economía, al involucrar los consumidores de este arte, los tatuadores, los fabricantes de máquinas para tatuar, de pigmentos, y hasta los encargados de visibilizar su valor cultural en diferentes escenarios de exhibición (festivales, competencias) y medios de comunicación (revistas). En conclusión, todo un encadenamiento productivo.

Tenemos ante nuestros ojos un eje de crecimiento inexplorado. En ciudades como Bogotá, seguramente ni los mismos tatuadores han notado el aporte que hacen a la economía local, y cómo el fortalecimiento de este gremio puede jalonar el desarrollo de la capital del país.

Y es que visionar el tatuaje desde esta perspectiva contribuye a una apuesta que vienen haciendo diferentes expertos en economía, empresarios y políticos: diversificar y especializar nuestra economía, a partir de la producción de bienes y servicios creativos.

Esta acción, con más puntos positivos que negativos, (ya que algunos ‘tradicionalistas’ no la consideran viable) representa también una posibilidad de conducir el país por otro camino: el camino de la innovación.

Este es el camino al que le meten la ficha los ‘países desarrollados’. Ante la imposibilidad de generar riqueza en lo tradicional (minería o agricultura), decidieron producir y exportar servicios bajo altos estándares de calidad, pero lo más importante, bajo estándares de originalidad que hacen sus productos inigualables y apetecibles en el mercado global.

¿Qué nos queda a nosotros como país si no es explorar las diferentes alternativas que nos brindan los bienes y servicios creativos? Específicamente hablando de tatuaje, ¿acaso no es factible considerar el encadenamiento productivo que gira alrededor de este bien creativo como una excusa para promover el crecimiento de la ciudad y generar riqueza? ¿Riqueza no solo para quienes se dedican a esta práctica, sino para la sociedad en general? La respuesta es sí, sí es factible.

Además, si se cuantifica, hay que decir que un tatuaje es un producto muy bien valorado por las personas a las que les gusta tatuarse. Dependiendo del tamaño, la técnica, entre otras características, puede llegar a costar una buena cantidad de dinero. Este intercambio de recursos permite el sostenimiento del tatuador, de su negocio, de su familia (si la tiene y esta depende de él); y el reconocimiento de todo un sector que genera un bien creativo con grandes posibilidades.

Pero sobre todo el tatuaje es un vehículo ancestral de transmisión de la cultura, su poder simbólico ha permitido que tradiciones de pueblos enteros y milenarios pasen de generación en generación. Así que es el momento para que el tatuaje en Colombia construya la identidad nacional, y en las pieles de nuestros compatriotas se cuente nuestra biodiversidad y ancestralidad.

En el Proyecto de Ley de Estímulo a la Creatividad en Colombia ya incluimos el tatuaje como uno de los sectores a ser medidos por la cuenta satélite de cultura y la economía creativa. Ahora, lo que nos corresponde es fortalecer todos sus componentes como sector, desde los artístico y creativo, hasta la producción y circulación.

Llegó la hora de mostrar el gran talento que tiene el país en este sector y llevarlo a otro nivel. Esa es mi apuesta, servir de canal para que el tatuaje se potencie como un sector protagónico de la economía creativa y de una nueva Colombia.

@guzmanbogota

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