EL TROMPO: Una Nueva Chambonería

31 de octubre del 2014

La ingeniería colombiana está en deuda con la Heroica Cartagena de Indias. No se si toda la ingeniería, pero si la Ingeniería civil en Particular: esa que se encarga de construir puentes, túneles, vías, aeropuertos y demás obras de infraestructura. Para la muestra varios botones. En 1960, los VIII Juegos Atléticos Nacionales se inauguraron con […]

La ingeniería colombiana está en deuda con la Heroica Cartagena de Indias. No se si toda la ingeniería, pero si la Ingeniería civil en Particular: esa que se encarga de construir puentes, túneles, vías, aeropuertos y demás obras de infraestructura. Para la muestra varios botones.
En 1960, los VIII Juegos Atléticos Nacionales se inauguraron con el “barro a los tobillos”, porque ninguna de las obras planeadas e iniciadas, de los escenarios deportivos, fue terminada. Por orden del Presidente Lleras Camargo, los juegos se realizaron en escenarios prestados y en ciudades vecinas. Las obras se concluyeron 50 años después, cuando otro Presidente de la república encargó, a ultima hora, a la Ingeniería Militar, para que terminara lo que nuevamente parecía una catástrofe por las demoras y el acostumbrado despelote de la construcción de obras en la región.
Cuando el desastre de los Juegos Nacionales, ya la Avenida Pedro de Heredia llevaba varios años construyéndose y, aunque algunos dicen que esta avenida se terminó a mediados de los setenta, hay quienes afirman que en realidad nunca se terminó de construir. Fue sobre esta emblemática vía donde se construyó la famosa “loma de Bazurto”: esperpento inútil, burla de los cartageneros y vergüenza de la ingeniería criolla.
A mediados de los sesenta y por otra orden presidencial se inició la ampliación del aeropuerto de Crespo. Había que alargar la pista de aterrizaje y, como el caño Juan de Angola se atravesaba en su recorrido, a nuestra ingeniería le pareció fácil bloquearlo, causando el más grande daño ambiental de que se tengan noticias en esta comarca: al suspenderse la circulación natural, Ciénaga de la virgen, Caño Juan de Angola, Bahía, mar, se produjo la muerte del propio caño y la de todos los cuerpos internos de agua de la ciudad. Por esto nadie ha pagado.
Unos años después, también desde los Andes, nos vino la Avenida Santander, obra importante y necesaria que, igualmente nunca se concluyó: no se construyeron andenes, desagües y obras complementarias, por lo que, año tras año, debe ser reemplazada la capa asfáltica que se deteriora por la acumulación del agua de las inundaciones. Como si fuera poco, para construir la avenida, se eliminó la capa vegetal que fijaba la fina arena, lo que ha dado origen al arenero que cada temporada de brisas, se mete hasta en las orejas de quienes por allí pasan. En esa época no había estudios de impacto ambiental, ni permisos de la Dimar, que hoy, aunque existen, son igualmente inútiles ya que se expiden como dicen, “dependiendo del marrano”.
Todavía faltaban las chambonerías de los puentes: Los puentes del Anillo Vial, Cartagena Barranquilla, construidos con la técnica de terraplenes de entrada y salida y que al poco tiempo estaban mas altos, por el asentamiento de los terraplenes. Los puentes de la vía perimetral, que sufren del mismo mal de asentamiento de terraplenes, el puente del corredor de carga que al terminar la construcción, no coincidía con la calzada de salida y, por supuesto, la joya de la corona: el Puente Heredia que al mes de construido  se vino abajo, y que nos convirtió en el hazmerreir de todo el país. Fue tan grande el susto y creemos tan poco en ese puente mal hecho, que nunca nos atrevimos a demoler el puente viejo.
Estoy casi seguro que me he quedado corto en esta enumeración, ya que no he mencionado al eterno Transcaribe ni a los paraderos, que construyó un alcalde alucinado, cuando todavía no tenía ni las vías ni los buses y ni idea de que iba a hacer con esos mamotretos, que sigilosamente desaparecieron en medio de la burla de este pueblo ingenuo y pendejo, pero mamador de gallo a morir.
Así que Señores Ingenieros: No joda, respeten un poco a Cartagena y a los cartageneros, como es posible que después de tanta chambonería vengan a decirnos que ese túnel y esa porquería de puente que están construyendo en Crespo y Marbella son la clase de obras que esta ciudad se merece? Como quieren que les creamos después de tanta ineptitud. Está bien que seamos pacientes y tolerantes, pero todo tiene su límite. Por favor cartageneros reaccionemos. Así también tampoco …
@rododiazw

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