El virus de lo inhumano

19 de enero del 2015

Los actos del hombre reducidos a la violencia que hoy se debería escribir “BIOlencia”

Debe ser ya muy tarde para desearles un feliz año. Debe ser aún muy temprano para desear un feliz año pensando en el 2016. Si algo está claro es que este año no comenzó con muchas alegrías para quienes valoran la vida de los animales.

Algunos de ustedes ya saben que no soy un quejumbroso ser que aprovecha sucesos de inmensa tristeza para escribir. Algunos de ustedes saben que unas pocas letras describen lo más sublime de una historia o la desgracia que nos invade.

Hoy estas letras se funden en lo más oscuro de una roja y sangrienta historia…  Una historia roja, un rojo oscuro por lo inhumano y lo humano fallece para llegar a lo miserable que puede llegar a ser el ser humano sin excusar su condición de humano o Colombiano.

¿Por qué el dolor una diversión? ¿Por qué la muerte un show? ¿Por qué lo humano olvidado y lo inhumano un virus?

Basta ver un manojo de asesinos descuartizando un caballo para darse cuenta el virus de lo inhumano. Los actos del hombre reducidos a la violencia que hoy se debería escribir “BIOlencia”. Del Griego antiguo “bio” (vida), empleado sobre todo en ciencias naturales con el significado de “vida” o “ser vivo” y hoy expongo el “bio” que muere, que destruye, que mata, asesina. No viene de Grecia, llega hoy de lo inhumano de algunos Colombianos. #BIOlencia.

¿Para qué quejarse? No vale la pena volver de esta miserable actuación un tema de conversación popular cuando su causa final debe ser motivo de análisis y el castigo un ejemplo a imitar. Si, así es, castigos ejemplares y cada  una de las autoridades locales imiten el castigo dado. Analizar, castigar e imitar.

La triste historia de un caballo asesinado en maridaje con aplausos y sus verdugos alentados por verdugos alentadores.  Quien actuó en esta masacre como  quien la alentó, carga con este asesinato que no merece más que nuestra desesperada sed de pedir perdón al universo por haber parido, criado y formado  un sin número de asesinos.  No me mire mal, no fue Usted quien los parió, ni su madre, ni la vecina. La Sociedad también tiene ese don, la Sociedad puede parir grandes elementos (personas, humanos) para su evolución y desarrollo, elementos que pueden ser imitados ya que dan ejemplo a la misma Sociedad y  son dignos de imitar. Así llevamos años esperando un líder que podamos imitar y que con su fuerza, corazón y mente dirija un País lleno de vacíos.

Hoy aliento a una Colombia sin #BIOlencia, a una lucha contra el virus de lo inhumano e invito a la Sociedad a parir elementos dignos y ejemplos de imitar.

Sotero

@tatootero79

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