Entre el glamour y el feminismo

Entre el glamour y el feminismo

18 de Noviembre del 2016

Paula Andrea Salazar es una colombiana de 40 años, es una mujer grande:

Grande de talla;  grande de alma y  grande espíritu.

La historia:

Hace unos días le recriminaron por iniciarse como modelo a los 40 años. Lo hizo otra mujer famosa, reconocida por reivindicar las tallas grandes y por supuestamente darles un lugar a las mujeres que no tienen reconocimiento, ni espacio serio en la moda comercial. No daré su nombre y apellido  porque siento que si la menciono estoy dándole una importancia superior  a la que tiene. Ella se autodenomina la única mujer con autoridad para hablar de moda y de  talla grande.

  • Por ahí leí que tuvo que irse del país a abrirse campo sola, porque aquí no pudo. aquí nadie “le peló” y  como mujer berraca asumió ser profeta en otra tierra,  y gracias a eso hoy día en Colombia la industria se ha interesado en este tipo de moda. A la reina lo que es de la reina  y  sería injusto  no reconocerle esa batalla ganada.
  • Pero como dicen por ahí: gente “que lo que hace con las manos lo desbarata con los pies “

Esta mujer con sus reproches públicos a  Paula  Andrea dejó ver claramente que  tiene  delirios de superioridad por tener menos de 30 años. Cuando  le tiró a la cara sus medidas por la ridiculez de un máximo de 10 centímetros, quedó como una tonta más.

Perdió todo el glamour  que se supone es lo más importante para  las mujeres que  son modelos. Y cualquier cosa que haya hecho para salir adelante en una sociedad que humilla a las mujeres por ser diferentes, por no cumplir con   los estándares de belleza palidece y parece de poca monta. Con todo lo que dijo.

Le tiró a la cara la edad y  empezó  como niñita de colegio a hacer gala de su juventud como si se tratara de una mujer de 20 años y no de 2 5  ¿o 26? Da igual para mí,  años más años menos, ella tampoco es precisamente  la  modelo más joven si se trata de hacer gala de juventud.

Ella  precisó con orgullo que Paula nunca viajaría por el mundo  como una súper modelo ¿Es en serio? Me pregunté, cuando la leí  me pareció tan ridícula. Porque deja claro que perdió el sentido de lo que significa ser una mujer que se resiste a los estereotipos de belleza  y cayó en el cliché barato de siempre creerse superior a las demás mujeres “por bonitas”.

Cayó en la trampa de considerar que toda mujer que hace modelaje sí o sí tiene que ser  famosísima o si  no es una fracasada. Ya quisiera ella  y cientos de mujeres  poder decir que pudo imponer un nuevo estándar en ese medio. La mujer es tan ridícula que no se da cuenta que el hit de Paula es justo iniciarse en su sueño a los 40 años  y no como la mayoría de  modelitos desde los 15  – ella no se da cuenta que  Paula logra reivindicar el espacio de las mujeres que se identifican con ella. La típica mujer de 40 años sin tallas perfectas  ejecutiva, delicada, amable, y sobre todo  “diva”   porque ser diva no tiene nada que ver con  ser famosa o saber posar o andar en pasarela,  tiene que ver con algo que va más allá de todo y que las divas muchas veces no son famosas. Una diva es una mujer talentosa con luz propia y Paula es tanto  eso que logró lo que  pocas mujeres  han logrado. Hacer realidad sus sueños de vivir la moda a los 40 años. Y sobre todo darle  espacio social a las mujeres que son como ella.

Yo: Mar candela en mi singularidad reivindico a la mujer burda; callejera; inmoral y desencajada, a la que vive sin clase. Humillada por esta sociedad de clasismo. Y en mi activismo global lo hago con todas las formas de ser mujer. Por eso logro entender la gran resistencia de Paula Andrea  y deseo que su emancipación sea inspiración para las centenas de mujeres que se sienten identificadas con su forma de ser mujer.

Por el bien de la dignidad de las mujeres, por el derecho a ser las mujeres que nos dé la gana ser, yo espero  que logre ser la modelo talla grande colombiana que logra sostenerse en pasarela hasta los 70  años y “calle la boca “del sistema de mierda que dicta que las mujeres que pasamos determinada edad somos algo así como un desecho y estamos condenadas a tejer y hacer galletitas.

Necesitamos en la sociedad más mujeres valientes reivindicando su forma de ser mujer  y abriéndose espacios negados  con el ánimo de ser libres y que sean inspiración para todas.

Mar Candela – Ideóloga feminismo Artesanal.

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