Fábula: El asno ingenuo que quería la Paz

6 de mayo del 2015

-“Las negociaciones estarán a cargo de un especializado y temible equipo de burros, mulas, una comadreja y un french puddle”.

Había una vez un hermoso reino  rodeado de montañas, ríos, flores de cuanto tipo puedan imaginar y sus habitantes eran el tesoro más grande que jamás había existido. Alegres, positivos, carismáticos y grandes luchadores.  Toda esta belleza era opacada por un terrible mal que los acechaba. Sus habitantes sufrían por las diferentes amenazas de una jauría de lobos feroces…

Estos lobos mataban sin piedad a sus presas y la comunidad atemorizada perdía todos los días la esperanza de tener paz.

Llegó la hora de elegir a su REY  y luego del desinterés de muchos de sus habitantes no tuvieron más opción que elegir a un asno.  El asno prometió agotar sus esfuerzos para lograr la paz:

(Leer con voz de asno)

-“En mi Gobierno, lograremos la Paz y las negociaciones estarán a cargo de un especializado equipo de burros, mulas, una comadreja y un french puddle”.

Ante tan “temible” equipo que el asno convocó para las conversaciones con los lobos, los habitantes del reino especulaban sobre las aptitudes del asno para llevar a cabo esta tarea…

Jirafa: -“Yo no creo que ese Asno sea capaz de lograr la Paz con los Lobos, ayer lo vi coqueteándole a una loba y esta mirándolo con cara de almuerzo”.

Tortuga: -” jejeje ¿Así de ingenuo es el Asno?”

Jirafa: -“Si Señora, y tiene embolatados a los Camaleones de la prensa de nuestro reino”.

El Asno pidió la ayuda de un reino cercano para las conversaciones, cambio el ejército de leones, tigres, panteras y águilas que tenía y con ayuda de un hada les bajó su  motivación para…   mmm… No sé para qué, al fin y al cabo era un Asno.

Nadie entendía qué hacía y diferentes opiniones rondaban  a lo largo y ancho de este reino. Unos lo apoyaban, otros lo maldecían pero solo había una realidad. Los lobos NO querían la Paz.

Así pasó un tiempo hasta que el Rey Asno decidió decirle a su ejercito que dejaran de acechar a los lobos. Su valioso equipo ya había adelantado importantes conversaciones y era hora de bajar la guardia.  Su valioso pero disminuido ejército hizo caso a su Rey como autoridad suprema y una noche, cuando todos dormían, llegó un feroz ataque que acabo con la vida de 20 leones que confiados en las órdenes de su Rey, dormían sin estar alerta.

La noche anterior al ataque…

León: -“Voy a dormir ya, ¿alguien va a estar alerta?”

León 2: -“Confiemos en el Asno, si Dios quiere hoy dormimos y mañana estaremos con nuestras leonas y nuestros leoncitos al amanecer”.

Ese encuentro nunca pasó… El Asno había fallado y ahora si quería mandar a su ejército con toda la furia contra los Lobos, pero los lobos se han ido.

Durante las conversaciones los lobos han estado buscando la forma de fortalecerse mientras los leones duermen por ordenes de un Asno cuya ingenuidad supera la de los niños que intentan desbaratar el radio para ver donde está la orquesta.

Moraleja: A su merced.

@tatootero79

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