Fútbol y gramática

@fcbarcelona

Fútbol y gramática

12 de mayo del 2019

En este instante estoy escribiendo una oración compuesta que tendrá tres o cuatro subordinadas en función de lo que quiera decir o de lo que desee extenderme. Punto y seguido. Ahí está la oración, que ha quedado de esta manera: “En este instante estoy escribiendo una oración compuesta que tendrá tres o cuatro subordinadas en función de lo que quiera decir o de lo que desee extenderme”. Para que usted pueda pronunciar o escribir una frase tan estúpida como esta, es necesario, una capacidad lingüística notable. No somos conscientes de la cantidad de recursos gramaticales que utilizamos en el transcurso del día en la comunicación con nosotros mismos o con los demás. Por ejemplo, para decirle a un ortodoncista que tú ya tuviste brackets o que tienes miedo de volvértelos a poner por segunda vez, ponemos en pie todo un edificio verbal con más complejidades arquitectónicas y emocionales que un rascacielos.

Ayer, martes 7 de mayo, el Liverpool derrotó 4-0 al Barcelona y es finalista de la Champions League. No sé mucho de fútbol, pero creo que llevar el balón desde una portería a la otra e introducirlo entre sus palos se parece mucho al proceso de construcción de una oración compleja, cuanto más larga es la frase (o la jugada), más necesarias son las emociones y las reglas sintácticas. No es suficiente con elegir bien los sustantivos y los adjetivos. Las conjunciones y las preposiciones, pese a su aparente modestia, son piezas tan esenciales como la rótula izquierda de Leo Messi o el codo derecho de Luis Suárez. Una oración bien construida es como un buen equipo de fútbol, cada jugador cumple un “rol” gramatical que el hablante o el espectador no necesita conocer para que funcionen como Dios manda.

Es claro que no estamos pendientes de la concordancia, pero nadie, excepto un entrenador de fútbol tan mediocre diría “Han sido mejores y hay que aceptarlo”. Sí, el Liverpool fue superior, eso nadie lo duda, pero tú, Valverde, no das la talla.

El problema del Fútbol Club Barcelona es que ha perdido competencia lingüística. Tiene excelentes sustantivos y adjetivos, sí, pero le faltan conjunciones y preposiciones, que es lo mismo que poseer una hermosa Fender Stratocaster, pero carecer de talento para crear melodías. Los jugadores del Barça saben pegarle al balón, es decir, saben pronunciar palabras aisladas, pero no logran que los pases de los unos concuerden con los de los otros para hilar una buena frase o una buena jugada. Necesitan otro entrenador. También un gramático y quizá un logopeda.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO