¿Usted pertenece a la generación ameba? Averígüelo aquí

26 de septiembre del 2013

Los seres humanos vivimos una inescrutable dualidad en diferentes etapas de nuestra vida, sobre todo en aquellas en las que debemos definirnos a nosotros mismos. Cuando alguien nos cuestiona acerca de nuestros gustos, sentimientos, modos de pensar y de sentir, descubrimos que no tenemos la respuesta exacta para muchas de esas preguntas. El hombre es y será un enigma para la ciencia, en especial todos aquellos aspectos relacionados con nuestro comportamiento, sensaciones y pensamientos.

Hace poco me enteré, que existe un grupo de personas las cuales se consideran asexuales, nunca había oído hablar acerca de esto, de manera que investigué un poco sobre el tema, el cual me pareció bastante interesante. El sexo es el acto más común entre todos los animales, incluyendo al hombre. El deseo sexual es una fuerza interna que en ocasiones nos es imposible controlar, un hormigueo que recorre vertiginosamente todo el cuerpo y nos arrastra a un estado de pasión y de lujuria, hasta concluir finalmente en una extraordinaria sensación de infinito placer. Claro está que todo ello solo ocurre, cuando las dos personas están conectadas en la misma frecuencia, de lo contrario se termina en un estado de insatisfacción total.

Las personas asexuales, hiposexuales o generación ameba como algunos los llaman, no poseen apetito sexual y sus relaciones de pareja están basadas en el romance, la empatía y el inmenso cariño que le tienen a su pareja. Muchos descubren esto desde la adolescencia y por temor a la inclemente sociedad, con sus inquebrantables parámetros y sus ponzoñosas críticas, terminan casándose, desafortunadamente esto solo los conduce a llevar una larga vida de infelicidad e insatisfacción, todo a causa del inevitable acto sexual con sus parejas.

Desde que tengo memoria me ha gustado teorizar y buscar respuestas frente a diversas inquietudes, que dan vueltas en mi cabeza. Me gusta especular acerca de la razón y el significado de nuestro paso por este planeta tierra. Eso sí, en ningún momento trato de imponer mis ideas y mucho menos de polemizar con otros acerca de ellas, afortunadamente estoy casada con alguien que piensa muy similar a mí y  juntos pasamos horas tertuliando y discurriendo acerca de este tipo de cosas. Por eso me llamó tanto la atención este tema, ya que entre muchas de mis tantas teorías, pienso que aquí vinimos a aprender y evolucionar y para eso es necesario desprendernos y modificar muchas de nuestras habituales conductas, sobre todo de esas tan animales y carnales que son propias de los seres humanos.

En algunas ocasiones he pensado que parte de esa evolución consiste en dejar a un lado esos deseos lujuriosos. Realmente solo hasta hoy me he dado cuenta que tal vez eso podría ser posible, al enterarme que existen personas, que de acuerdo a mis tantas teorías, han logrado “evolucionar” en algo tan animal como es el acto sexual. Este es un tema que a la vez me genera varias inquietudes, me pregunto ¿Cómo es posible que un ser con órganos sexuales y hormonas, las cuales son bastante difíciles de controlar, no sienta ninguna necesidad sexual?

De acuerdo a diferentes estudios realizados a este nuevo grupo de personas, en donde se encuentran hombres y mujeres de todas las edades, las causas del no apetito sexual pueden ser físicas o mentales o en algunos casos, una combinación de las dos. Puede darse por poca o nula producción de las llamadas hormonas del deseo o por una condición genética que hace disminuir los receptores cerebrales de dichas hormonas. Varios estudios confirman que en el mundo existe una alta población, con una ausencia casi total de deseo sexual.

Luego de mucho rumiar y darle vueltas a este tema, creo que si realmente los seres humanos lográramos llegar a ese estado, no a causa de un problema físico o a un trauma del pasado, sino por algo evolutivo, sería la solución perfecta a muchos de los problemas que vivimos diariamente. La sobrepoblación del planeta por ejemplo, es algo que ni los gobiernos más estrictos como el de la China, han logrado controlar el índice de nacimientos, si a eso le añadimos las enfermedades de transmisión sexual, entre ellas la más letal de todas que es el VIH y ni que hablar de las atroces situaciones que se viven diariamente alrededor del mundo, en donde se presentan millones de abusos sexuales a niños y adultos.

Como lo mencioné anteriormente, esto simplemente son ideas que dan vueltas en mi cabeza, sea cual sea nuestra condición sexual, llámese heterosexuales, bisexuales, homosexuales, transexuales o asexuales, lo importante es disfrutar al máximo nuestra realidad y estar a gusto con lo que somos y tenemos. Estoy segura que así como para algunos de nosotros el acto sexual es el mejor de los placeres, para aquellas personas asexuales que están convencidas de su identidad y a gusto con su condición, sus relaciones de pareja están basadas en el romanticismo, sin tener a lo erótico como objetivo prioritario.

http://www.sandrajaramillo.co/

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