Hagamos el sexo y dejemos al amor quieto.

18 de diciembre del 2013

“es mejor empezar como amigos con derechos o follamigos sin malos rollos y no invocar el amor para abrir un condón.”

A la gente le da miedo llamar las cosas por su nombre, le aterroriza darle el sitio y lugar que se merece. El temor por el qué dirán es más fuerte muchas veces al “me importa un bledo lo que quieran decir de mí”. En la cama no metemos a nuestros papás, ni amigos para que opinen, a menos que tengan sentimientos voyeristas o incestuosos, que eso ya es otro voltaje sobre el cual no quiero y aun no deseo opinar.

Hace unos días hablaba sobre los prejuicios o preconceptos sexistas, estoy seguro que han visto la imagen o la frase, refiriéndose a las mujeres (también se puede aplicar a los hombres), que dice palabras más o menos esto: “Una llave que abre cualquier cerradura es buena, mientras que una cerradura que le sirve cualquier llave no lo es”. ¿Hay argumentos más imbéciles que estos? Por supuesto que sí, y casi todos apuntan hacia quien se deja penetrar y no a quien penetra, la concepción tan obtusa de la situación no puede imaginar que alguien desde el lado de la “cerradura” decida que llave entra y cual no, entonces surgió un parafraseo similar para ver la otra cara de la moneda: “¿Una tuerca que le entra cualquier tornillo es útil, y un tornillo que sólo entra en una tuerca qué? “. No es necesario dar muchas vueltas en esta sociedad camandulera para juzgar o señalar lo que se considera “fácil” al momento de los encuentros sexuales, en esta clasificación siempre me he preguntado si el “bluyineo” también hace parte de estos?. La clasificación sobre qué es sexo, y qué no, creo que es muy personal, pero se tiene esa manía casi patológica de clasificar lo que es tabú para muchos.

Cada uno mueve sus fichas a su propia conveniencia y espera el siguiente movimiento con intenciones reales. Quitarse el anillo de matrimonio, decir que es soltero o soltera, hacerse el o la interesante, mostrarse como una “buena elección”, y muchas más que cada persona acostumbra a usar en el juego de galanteo o conquista. Pongámosle puntos a las íes para dejar las cosas claras sobre cada situación. Si quiere sexo no finja amor, uno debe ser claro para no dar alas a quien sólo tiene pies porque cuando se dé cuenta se va a dar un porrazo contra la realidad y seguramente así nadie se sentirá usado. Por supuesto que muchas veces buscamos además de sexo algo que signifique una experiencia gratificante y en ese orden de ideas podemos buscar en ocasiones alguien con cerebro (pene, vagina, culo y boca tiene todo el mundo), no hay nada más erótico y sexy que un buen cerebro, la imaginación es el mejor afrodisíaco que alguien pueda probar. Eso no significa que porque le guste salir con alguien para compartir tiempo y eventualmente sexo es que ya están en otro nivel de la relación.

La próxima vez que vaya por sexo téngala clara, así no terminara buscándole tres patas al gato porque tiene cuatro váyalo sabiendo; no terminará dándole carretera al carro del que luego querrá bajarse cuando haya sobrepasado los 69 y no precisamente kilómetros o millas, y si no tiene plan definido o interés en una relación deje las cosas claras, es mejor empezar como amigos con derechos o follamigos sin malos rollos y no invocar el amor para abrir un condón.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO