Historia olvidada: la educación en Colombia

Historia olvidada: la educación en Colombia

31 de agosto del 2016

En 1984 el Gobierno de Turbay (¿O era Belisario Barco o Julio Alfonso Michelsen…?… ¡QUÉ MÁS DA!) se expidió el Decreto 1001 (¿O 1002 o 1003…?… ¡QUÉ MÁS DA!), mediante el cual se estableció el plan de estudios para la educación formal. En la normativa se determinó como una de las áreas comunes las de Ciencias Sociales y se fusionaron, asimismo, historia y geografía.

La Ley 115 de… (¿…1993, 94 o 95…? ¡QUÉ MÁS DA!), concretó lo señalado en el Gobierno del presidente mencionado anteriormente -en el anterior párraFO!!!-, a la luz de las discusiones pedagógicas: “Los grupos de áreas obligatorias y fundamentales que comprenderán un mínimo del 80% del plan de estudios, son: (…) 2. Ciencias sociales, historia, geografía, constitución política y democracia”.

Por ello se señaló como objetivo de la Educación Secundaria “el estudio científico de la historia nacional y mundial dirigido a comprender el desarrollo de la sociedad, y el estudio de las ciencias sociales, con miras al análisis de las condiciones actuales de la realidad social”.

Lo cual fue desarrollado por el ministro “Pepe” Lloreda en el gobierno de Misael Pastrana (¿o era Misael Samper?… ¡QUÉ MÁS DA!), al expedir los Lineamientos Curriculares. Documento que no he leído, por eso puedo hablar de él con propiedad, de una enorme calidad alrededor de ejes generadores, preguntas problematizadoras, ámbitos conceptuales y competencias.

Lo que se concretó en el Gobierno del Dr. Uribe V. (2000-2012) cuando se expidieron los Estándares de Competencias en Ciencias Sociales. En el texto, que vio la luz en el ministerio de la Dra. María Cecilia Vélez (¿ooo…? ¡QUÉ MÁS DA!), se resaltó como objetivo “desarrollar habilidades científicas y las actitudes requeridas para explorar fenómenos y para resolver problemas (…) búsqueda centrada en devolverles el derecho de preguntar para aprender”.

¡Fascinante!!! … máxime cuando el MEN a cargo de la Dra. María Fernanda Cabal (¿o era Campo…??? ¡QUÉ MÁS DA!) señaló que se pretendía fomentar y desarrollar la reflexión sobre el pasado, el presente y el futuro. Lo cual, deducido a partir de la presentación de la Senadora Conservadora Morales de L. (¿CD o CR?) de un proyecto para revivir la historia -como si no se enseñara-, no fue logrado: “Hay analfabetismo histórico en las nuevas generaciones”, repitió.

De preguntas y, contrario mensu (¿censu?), alfabetismo histórico: ¡NANAY CUCAS!… y no de las nuevas, como lo señaló la mentada… de las viejas… generaciones, ¡por supuesto! Ya que, en algunos casos, lo exhiben: investigaciones que se acomodan, llamamientos a volver a aciagas épocas que mezclaron política e iglesia y tanto dolor dejaron a esta católica nación, y el marchen, marchen, marchen… Lo cual, al leer la conclusión de un discurso del miembro mayor de su bancada sobre el gobierno, deja perplejo ante la pregunta, la reflexión y el análisis: “Como van las cosas, si las Farc se desarman, la economía y la vida social nos traerán más frustraciones”, apuntó el Representante Vélez U.

YYY… ¿QUÉ MÁS DA?…

… DA MUCHO … ante la posibilidad de no hacer memoria de un conflicto armado de proporciones apocalípticas escrito, como lo ha señalado el conserVador expresidente BB, desde el establecimiento y sus élites, sufrido por los “de abajo”, padecido en las calles, generador de cifras aterradoras que muestran que por acá empezó el Armagedón GalatICO y que nos colocan como país de sangre y muerte, de maldad, repitente al no alcanzar el principal logro de una sociedad, LA PAZ…

Por eso, como decía el papá de Betty, la fea, ante el Plebiscito del 2 de octubre, hay que leer, preguntar y reflexionar… porque el diablo es puerco.

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