Individuos accidentales

31 de agosto del 2018

Por Camilo Villegas.

Individuos accidentales

Foto: Pixabay

Hace unos años compré un libro que me salvó la vida: Los pájaros, el arte y la vida. Su autora, Kyo Maclear, novelista y ensayista canadiense. Relata en él doce meses de su vida dedicada a la observación de las aves. Básicamente podríamos resumir esta maravillosa obra de arte en una simple frase: “No hay grandes razones para vivir, solo pequeñas razones”. Obviamente, durante ese tiempo ocurren otras cosas (algunos abuelos se mueren y los padres se hacen más viejos). Pero los pájaros nuclean el día a día de Kyo, partidaria, como revela en las primeras páginas, de la “ansiedad preventiva”.

Si eres de esas personas que espera lo peor de la vida, este libro está escrito para ti, pues constituye una pausa en la dura lucha contra la catástrofe que está por venir y que a veces no llega. Naturalmente también es para ti si te conmueve una frase como esta: “Vivía en un estado de antropomorfismo imperdonable. Antropoarrepentida, he aquí como me sentía”. No te sientas mal ni te preocupes si abres el libro con pereza, incluso si te tienta abandonar su lectura: él mismo se ocupará de rescatarte.

Lo hizo conmigo cuando a punto de cerrarlo, me regaló esta espectacular cita de Pete Seeger: “Creo que el mundo van a salvarlo millones de gestos pequeños. Hay demasiadas cosas que pueden torcerse cuando se vuelven grandes”. Dos frases que nunca se borraran de mi mente.

En este proyecto académico Kyo Maclear conoce a un músico apasionado por los pájaros que le demostró cómo, a través de la observación de las aves, podía conseguir que sus preocupaciones se desvanecieran. Ella lo acompañó durante esos doce meses en sus expediciones ornitológicas.

Los sonidos de los pájaros en la ciudad les recordaban la necesidad de levantar los ojos y contemplar el mundo. En realidad, lo que este par buscaban era un pájaro “accidental”. Se les da este nombre a las aves que se han perdido y que aparecen fuera de lugar o de época. Si alguna vez en la vida te has sentido en el lugar equivocado, es decir: “un individuo accidental”, estoy totalmente seguro que también para ti ha sido escrito este libro que cuenta cómo muchas de las aves migratorias, cuando consiguen llegar a su destino, se encuentran en él con edificios contra cuyas ventanas chocan y mueren. Quizá también sea tu caso. En fin, no sé, no quiero seguir asustándote, entra en una tienda de libros, (me pareció verlo en la Librería Nacional, en la de Unicentro). Échale una mirada y verás.

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