La censura de Bieri, el preámbulo de la Ley TIC

5 de febrero del 2019

Opinión de Andrés Pachón

La censura de Bieri, el preámbulo de la Ley TIC

@jpbieri

¿Qué tienen que ver los actos de censura de Bieri con la Ley TIC que se discute en el Congreso? Todo. Las políticas que implementó el periodista en solo 5 meses al frente de RTVC parecen el laboratorio de experimentación de lo que se viene con dicha ley.

Censura al pensamiento diferente. Causaron gran revuelo las grabaciones reveladas por la Liga contra el Silencio, liderada por la FLIP, en las que se escucha a Juan Pablo Bieri, entonces gerente de RTVC, ordenar “Matar la producción” de Los Puros Criollos, “ponerla a las 3 de la mañana” y sacar a Santiago Rivas, conductor del programa, “de todos nuestros productos”. Tales sentencias, como represalia por un video en el que Rivas y la Pulla exponían sus opiniones críticas al proyecto de Ley TIC. Censura irrefutable, a la que se suman las denuncias de vetos a periodistas para entrevistar al presidente Duque y llamadas a directores de radio pública para que dejen de hablar de un tema sensible para el gobierno, como lo denunció Darío Fernando Patiño.

Sacar un programa de la parrilla por las opiniones de su conductor viola los derechos fundamentales a la libertad de expresión, opinión, pensamiento e información, protegidos por la Constitución de Colombia (art. 20) y por los más importantes tratados internacionales, además de ser un acto abiertamente discriminatorio.

También va en contravía de la finalidad de los medios públicos, que NO son canales de propaganda del gobierno, sino medios para dar satisfacción a intereses públicos que la lógica comercial no logra cubrir. Por eso, la parrilla de Señal Colombia exhibe contenidos culturales, pedagógicos y artísticos que no pueden limitarse a las necesidades de un gobierno, y que se proponen promover la diversidad, la multiculturalidad, la identidad nacional, y la no discriminación, entre otros.

De aprobarse la Ley TIC, el riesgo de censura se incrementaría exponencialmente, pues el nuevo Regulador que nace de la fusión entre la CRC (Comisión de Regulación de Comunicaciones) y la ANTV (Agencia Nacional de Televisión), al estar compuesto por comisionados nombrados directamente por el presidente, carecería de independencia y quedaría subordinado al gobierno de turno. Desde allí, fácilmente podrían aplicarse actos de censura como los de Bieri pero no solo en canales públicos, sino en todo tipo de contenidos, tanto públicos como privados, de TV, radio e internet.

Ataque a la producción nacional. Pero la censura no es lo único. Si algo caracterizó la fugaz administración Bieri fue el ataque decidido a la coproducción de Señal Colombia. Al punto que, intentando desviar la atención sobre sus graves faltas, al salir señaló que todo era producto de una retaliación por sus denuncias de supuesta corrupción en los contratos de coproducción, muchos los cuales se negó a continuar, destinando esos recursos para contratar asesores con altos salarios.

Las denuncias tendrán que investigarse, pero lo cierto es que la estrategia de coproducción ha sido uno de los mayores éxitos de Señal Colombia. Consiste en haber logrado integrar recursos públicos con el talento y los aportes de productoras privadas, que presentan proyectos en procesos de selección objetiva en los que ganan los mejores, superando la contratación a dedo y los criterios de amiguismo y clientelismo para la asignación de recursos y parrilla.

A través del mercado de coproducción entre 2011 y 2017 se invirtieron recursos por 44. 8 millones de dólares, con una inversión de 12 millones por parte de Señal Colombia potenciando los recursos públicos en más de 300%. Los proyectos seleccionados han probado su alta calidad, pues los contenidos coproducidos, han cosechado 120 premios y reconocimientos nacionales e internacionales.

Más de 90 empresas de las industrias creativas han coproducido con Señal Colombia, creando una industria nacional que diseña y produce contenidos de calidad, que genera entre 700 y mil empleos directos al año, y que se ha convertido en un motor de desarrollo e innovación para el mercado de medios públicos, como también en un nuevo referente para América Latina en la producción de contenidos, con importante énfasis en el público infantil.

La estrategia de coproducción ha generado cerca de 1.400 capítulos, que significan aproximadamente 350 horas de estrenos en parrilla, contenidos de alta calidad narrativa y audiovisual lejos de los tradicionales formatos magazin, que se usan para rellenar la programación y que eran la principal apuesta del modelo Bieri.

No pueden compararse los empleos que genera un programa de opinión, con los que requiere la producción de un documental, una serie animada o una serie de ficción, producciones que demandan guionistas, actores, técnicos, sonidistas, montajistas, maquilladores, luminotécnicos, productores, animadores, diseñadores 3D, y toda una cadena de industria nacional que dinamiza la economía local.

La Ley TIC no tiene ninguna disposición que proteja la industria nacional de contenidos, y por el contrario, congela los hoy insuficientes recursos de la TV pública, solo incrementando el IPC, lo que conduce en el mediano plazo a su inevitable desfinanciación y marchitamiento, privilegiando la importación de productos enlatados y de contenidos de las grandes compañías multimedia. Y lo peor, entrega el control de los recursos públicos al MinTIC, es decir, al gobierno, que, como lo hizo Bieri, podrá decidir a dedo el tipo de contenidos, a quién contrata y qué producciones mata.

Bieri renunció, pero la Ley TIC sigue viva. Por eso es necesario conformar un gran movimiento que involucre no solo a los directos afectados como artistas, coproductores, trabajadores del sector audiovisual y cultural, sino a toda la sociedad civil, pues está en juego no solo una industria nacional con amplio potencial, sino la identidad y la soberanía cultural del país. La batalla es por lo criollo y por todo lo que somos. #ChaoLeyTIC

Por: @AndrésPachónTor

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO