La depresión se llevó a Kate Spade

12 de junio del 2018

Por María Alejandra Neira.

La depresión se llevó a Kate Spade

Escuché hablar de Kate Spade por primera vez en el año 2000. Yo acababa de entrar a trabajar como editora a la Revista Punto G de Casa Editorial El Tiempo y por alguna estrategia de mercadeo a los suscriptores o amigos de la revista se les regalaba una capa plástica, tipo ruana con capucha, para protegerse de la lluvia marca “Kate Spade”.

Confieso que no tenía ni idea quien era esa mujer pero al ver esa manta transparente con ribetes verde esmeralda y una imagen de figura femenina divertida y elegante impresa justo en el pecho quedé flechada.

La diseñadora americana se especializó en crear accesorios y carteras de colores brillantes, vestidos, pañoletas, gafas de sol con un particular estilo ingenuo, muy alegre tipo película de los años 60 (algo así como Audrey Hepburn paseando por Roma en una moto Vespa). La marca se convirtió en un emporio comercial referente de sofisticación y moda que además de vestuario y accesorios hoy produce objetos para la casa.

Pues el jueves pasado nos llegó la noticia de que la linda Kate de 55 años se suicidó en su apartamento en New York. Dejó una nota dirigida a su única hija de 13 años donde le expresa su amor y la libera de cualquier responsabilidad y se fue. Así sin más.

Foto: María Alejandra Neira/ KienyKe.com Tienda de Coral Gables, condolencias por la muerte.

Mucha tristeza y desesperación debió sentir para tomar esa decisión. Mucho dolor para quienes la rodeaban y desconcierto y tristeza para quienes, como yo, la conocíamos a través de sus diseños. Por las noticias nos enteramos que Kate convivía con la depresión. Esa palabra que hace no mucho solo significaba para mí una tristeza grande. Nada más. Pero que luego se fue metiendo en la vida de varias personas cercanas: un jefe elegante y muy inteligente, una amiga divertida y glamorosa, un adolescente amado y protegido por sus padres, una maestra de primaria dedicada y amorosa. Personas con vidas normales. Y la depresión llegó para cambiarles la vida a ellas y a quienes las aman.Y nos dimos cuenta que la depresión existe y que no es nada fácil convivir con ella. Y además que no es únicamente una tristeza grande.

Se trata de un trastorno mental que afortunadamente está dejando de ocultarse por miedo a la estigmatización. Y si alguien convive con ella, sufre mucho. Entonces hay que buscar ayuda profesional para salir adelante y vivir.

Si de algo sirve una tragedia como la de Kate Spade es que nos ayuda a abrir los ojos. Y nos asusta. Ahora aún más ahora por qué tal parece que el gran chef mediático Anthony Bourdain también convivía con ella y también se acaba de suicidar.

¡Te extrañaremos Kate Spade!

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