Los años no llegan solos

18 de agosto del 2018

Por: María Fernanda Prieto

Cachorro

Cuando llega un cachorro a casa nos invade una alegría enorme, hacemos todos los preparativos para que esté cómodo y que nada le falte.

Compramos su cama, sus platos, sus juguetes, cobijas y la mejor alimentación que podamos darle. Estamos muy pendientes de sus vacunas y controles veterinarios y en muchísimos casos buscamos un colegio canino para que tenga la diversión necesaria y nunca esté solo.

¿Pero qué pasa cuando los años pasan y llega la vejez? Lastimosamente nuestros compañeros tienen una vida mucho más corta que la nuestra, lo cual me atrevería a decir que es injusto, pero es en este momento donde está la verdadera oportunidad de devolverles ese amor incondicional que nos entregaron durante tantos años.

Llega el momento de invertir los papeles y ser, nosotros, esos seres incondicionales.

Cuando la vejez llega las cosas cambian, llegan los achaques, los dolores y las limitaciones y nuestros perritos realmente necesitan de nosotros, de nuestra compañía y cuidados.

Los controles veterinarios deben ser más frecuentes, un cambio en la alimentación es muy importante para suplir bien sus vitaminas, minerales y todo lo que su cuerpo necesita ya que por la edad su organismo deja de producir en las cantidades necesarias.

En este aspecto también se tiene que tener muy en cuenta el estado de su dentadura, prevenir realizando profilaxis a lo largo de su vida va a impedir problemas graves de salud en la vejez. En caso de tener un perro con unos dientes deteriorados debe tenerse en cuenta si es necesario suministrarle comida blanda que no le genere dolor al masticar.

En muchos casos también es muy importante hacer ajustes en el hogar que faciliten su desplazamiento, organizar espacios de fácil acceso de acuerdo a sus limitaciones de movilidad.

Mantenerlos resguardados del frio es muy importante, los perros mayores sufren mucho de los huesos y las bajas temperaturas empeoran aún más los dolores articulares y su temperatura corporal tampoco es bien regulada como lo haría un perro joven.

En caso de tener un perrito más joven en casa o niños es importante recordar que los perritos adultos no quieren que los molesten, el juego ya no es una de sus prioridades y posiblemente tampoco lo sea salir de paseo. Es muy posible que sus preferencias ahora sean tomar el sol y descansar tranquilamente. Es necesario darles este espacio, respetarles sus nuevos gustos y acompañarlos en su descanso, un buen masaje o caricias suaves pueden ser de mucho beneficio para ellos en esta etapa de su vida.

Todos los cuidados, cariño y comprensión que tengamos con ellos en estos años son vitales, que se sientan muy amados, para que cuando llegue el momento de partir lo puedan hacer tranquilos, rodeados de su familia, seguros y sobre todo comprendidos. Acompañarlos hasta su último minuto es de suma importancia no solo para ellos sino para nosotros también. Porque el vacío que dejan es enorme, los recuerdos infinitos y la tristeza es profunda, pero es bueno saber y reconforta el corazón sentir que les dimos lo mejor y que hasta el último minuto de sus vidas pudimos devolverles un poquito de tanto amor, fidelidad y alegría que nos dieron.

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