Liberen al Arroyo Bruno

20 de julio del 2019

Opinión de Andrés Pa

Liberen al Arroyo Bruno

Nos recibió una noche guajira estrellada. Llegamos a la Ranchería Paradero, donde la Mona y su familia nos atendieron con la calidez de los guajiros, con chicha de maíz, otros manjares wayúu y 30 chinchorros para que pasáramos la noche.  Allí preparamos todo para la visita a una de las minas a cielo abierto más grandes del mundo, explotada por El Cerrejón, multinacional conformada por BHP Billiton, Anglo American y Glencore, compañías que concentran la mayor parte del mercado minero del mundo.

El objetivo de la visita era verificar el cumplimiento de un fallo de la Corte Constitucional que ordenó a dicha multinacional suspender toda explotación en el cauce del Arroyo Bruno, afluente principal del rio Ranchería, la arteria fluvial más importante de toda la Guajira, que ha suministrado por cientos de años el agua a las comunidades originarias y a los habitantes de este desértico y abandonado departamento, el segundo más pobre del país.

Representantes de las comunidades, ONGs, observadores internacionales como Avy Chomsky, peritos expertos y asesores de los pueblos wayúu, la agremiación La Guajira le habla al país, documentalistas, y un equipo multidisciplinario conformamos la Comisión de Verificación. Logramos entrar a la mina a examinar la desviación del Arroyo Bruno y el panorama no pudo ser mas desolador.

Este arroyo, que nace en los Montes de Oca hasta llegar al Ranchería, fue taponado por El Cerrejón y desviado para poder ampliar el borde de explotación minera y aumentar las utilidades de la compañía a costa del agua de la gente. El supuesto desvío de 3.5 kilómetros del arroyo es un artificio, pues por el nuevo cauce solo encontramos un par de charcas, pero nunca agua. Por allí no corre agua, ni ha corrido ni correrá. 

El desvío es un engaño, seco, árido, sin agua, sin arroyo. Y entonces: ¿dónde está el Arroyo Bruno? Lo tienen capturado aguas arriba. Drenan sus afluentes subterráneos y superficiales para llevarlos a sus depósitos de almacenamiento, toman sus aguas para adelantar la actividad minera que consume 24 millones de litros de agua al día, como lo han hecho con más de 17 arroyos en toda la Guajira, poniendo al pueblo guajiro a aguantar sed para poder ellos saciar su codicia por el mineral.

Detrás de este crimen social y ambiental se cocina uno más grande. El Cerrejón ya intentó una vez “desviar” el río Ranchería para ampliar el área de explotación carbonífera y sacar el mineral que yace bajo su cauce, pero se estrelló contra la vigorosa resistencia de un pueblo guajiro cargado de dignidad, que a través de su Comité Cívico se movilizó y logró detener tal despropósito. Pero al secar el Arroyo Bruno, El Cerrejón avanza en su inconfesable objetivo de secar el río Ranchería, que con la pérdida del Bruno hoy ya no tiene las fuerzas suficientes para llegar al mar Caribe.

La Corte ordenó que se resolvieran unas incertidumbres, pues desviar el arroyo y explotar su cauce obviamente genera daños ambientales irreparables que no han sido estudiados ni suficientemente analizados, y para verificar tales cuestiones, conformó una mesa integrada por las instituciones, El Cerrejón y las Comunidades con sus asesores.

Sin embargo, el Gobierno de Iván Duque, fiel a su estilo, ha actuado de la mano con la multinacional, dejando por fuera a las comunidades afectadas, mientras cocina todo para reactivar su explotación y hacer irreversible el atentado contra el Arroyo Bruno. 

¿Vale la pena sacrificar el agua de un departamento casi desértico y donde la sequía es la constante, para asegurarle mayores beneficios a una trasnacional que solo deja el 7% de los 7.5 billones que se lleva al explotar nuestros recursos, y que tan solo genera el 3% del empleo en la región? 

¿Para quién gobierna Duque?, preguntó el Senador Robledo en la audiencia pública que se realizó en Riohacha el pasado 9 de julio sobre este tema. ¿Para los guajiros y sus necesidades de agua o para las multinacionales que repatrian a sus casas matrices todas sus ganancias, y nos dejan el hueco, sin agua y en la pobreza? 

El pueblo guajiro y todos los colombianos debemos exigirle al Gobierno liberar al Arroyo Bruno, proteger el agua de la Guajira y defender la soberanía nacional.

@AndrésPachónTor

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