Manifiesto para la erradicación de violencia contra mujeres

Manifiesto para la erradicación de violencia contra mujeres

19 de septiembre del 2018

El 17 de Septiembre de 2016, luego de que mi ex-pareja atentara contra mi vida, entré a ser parte de una estadística alarmante en Colombia: ese día fui una de esas mujeres que cada 13 minutos es agredida físicamente. Hoy, dos años después, esa cifra ha aumentado, porque una mujer es agredida cada 3,6 minutos y esto es calculado solamente con las mujeres que por una u otra razón, intentamos incansablemente superar las múltiples barreras que se nos presentan en estos casos y logramos llegar al menos a la denuncia. La realidad es que el número de mujeres que no logra llegar ahí, es mucho más alto y está indeterminado.

Aún el silencio sigue manteniendo la realidad fuera de nuestro conocimiento.

Mi agresor me dejó inconsciente, fue capturado en flagrancia, denuncié inmediatamente, y aun así, quedó en libertad un día después. Estas situaciones, lejos de preservar nuestra vida e integridad, nos dejan vulnerables, re victimizadas, desprotegidas y el riesgo de muerte para nosotras aumenta considerablemente.

Mi caso no es el más grave, porque yo sobreviví al ataque; pero nos ha hecho reflexionar acerca de cómo el Estado y la sociedad mantienen normalizados estos episodios y hay una ausencia de medidas de protección para las mujeres. Son muchos los muros que tenemos que escalar en búsqueda de la justicia ante casos que en su mayoría quedan impunes, otra cifra que cada vez aumenta y escandalosamente ya supera el 90% llevando a que muchas mujeres mueran a manos de sus agresores. 
Por lo tanto hoy podemos concluir respecto a LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES EN COLOMBIA, los siguientes puntos:

  1. Estamos ante una CRISIS DE DERECHOS HUMANOS, pues se trata de la vida de las mujeres y las niñas de nuestro país. La violencia contra las mujeres en la gran mayoría de los casos deja graves secuelas que las afectan psicológica, emocional y físicamente, y en los casos más graves, lleva a la muerte.
  2. No hemos logrado en Colombia conocer toda la realidad de este grave problema por FALTA DE DATOS REALES de la población, por falta de asistencia y seguimiento en todas las áreas requeridas para reconstruir los entornos de las víctimas y porque no se ha priorizado en la agenda pública su erradicación y prevención.
  3. Existe una completa DESINFORMACIÓN SOBRE CUANDO SE CONFORMA UNA VIOLENCIA DE GÉNERO, cuál es su gravedad y quién la padece, generando todo tipo de especulaciones, no solo en la ciudadanía, sino en los mismos funcionarios que deben atender y proteger los casos y las víctimas, haciendo que no se entiendan claramente los roles que tiene una víctima y un victimario, ni la manera de abordar adecuadamente estas situaciones.
  4. Se hace evidente la necesidad de que la justicia empiece a IMPARTIR CASTIGOS EJEMPLARIZANTES y con celeridad, además de crear programas que les permitan a los agresores, entender, resarcir y re dirigir sus acciones, para no seguir perpetuando la violencia. El estado no puede permitir que la ausencia de mecanismos de justicia, estén aumentando las cifras y lanzando el mensaje de la permisividad de estas conductas.
  5. Tenemos una deuda urgente con la población más joven en INSTRUCCIÓN SOBRE PREVENCIÓN Y DETECCIÓN DE LA VIOLENCIA, pues las cifras más altas en casos de violencia sexual, la están viviendo nuestros niños en sus hogares a las edades más tempranas, y sigue siendo el hogar el epicentro de la violencia contra las mujeres.
  6. La comunicación en los medios, campañas y publicidad sobre este tema, está banalizando su realidad, no la está enseñando en sus verdaderas dimensiones y se muestra de manera que permite que sigamos DESINFORMANDO A LA POBLACIÓN y relegando la violencia a planos íntimos y personales.
  7. Agregarle juicios de valor a quienes están involucrados como actores en estos episodios, solamente nos desvía de su real dimensión, de su verdadera naturaleza y del foco que debe tener cada uno de estos actos y es que: ¡Es una violación de Derechos Humanos! no un capítulo donde podemos entrar a juzgar sobre la forma de ser y otros atributos de la personalidad. Esta situación conlleva la JUSTIFICACIÓN DE LA VIOLENCIA y bajo ninguna circunstancia, podemos permitir seguirle lanzando ese mensaje a la ciudadanía.
  8. La violencia contra las mujeres no tiene un perfil definido para una víctima, ni para un victimario, CUALQUIER PERSONA PUEDE SER VÍCTIMA o estar involucrada en cualquiera de los bandos, independientemente de su raza, sexo, condición social, inclinación sexual, ideológica o religiosa. Es un flagelo y por lo tanto a todos nos compete y a todos nos debe responsabilizar de una u otra forma.
  9. LA RESPONSABILIDAD EN EL TEMA DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES ES COLECTIVA, no debemos esperar que sean solamente los órganos del Estado quienes actúen, ni tampoco quienes han sido víctimas, cada uno de nosotros somos parte de este Sistema y como tal, tenemos una obligación social de detenerla y erradicarla.
  10. Colombia y el mundo tiene una deuda histórica con las mujeres, ya que subyace en nuestra cultura la normalización y perpetuación de estos esquemas de violencia, condenando así a las generaciones futuras a ser víctimas y victimarios entre sí, impedirle cada vez a la mujer, el espacio que como ser humano tiene con plenitud de derechos a su libre desarrollo, a su integridad y dignidad, con garantías de respeto. Es necesario de inmediato no seguir aplazando el conjunto de acciones, recursos y programas para que, de una vez por todas, podamos ponerle un freno a esta situación.

Mi compromiso con la erradicación de la violencia contra las mujeres, nació un día como hoy y esta declaración, es una invitación abierta a dejar de mirar a otro lado, para ver de frente esta realidad que tenemos enquistada en las raíces de nuestra cultura, es una invitación a que todos de una buena vez actuemos y logremos #ROMPERELSILENCIO

Por: María Isabel Covaleda Candamil
Líder y fundadora del movimiento #RomperElSilencio y fundadora de la Fundación MAÍSA.

#romperelsilencio
#2añosmaisacovaleda
#fundacionmaisa

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