Mentes santas

6 de abril del 2015

Ha pasado la Semana Santa, aquella época del año en donde los creyentes y miembros del cristianismo recuerdan algunos acontecimientos donde se vio involucrado Jesús de Nazaret. Una semana muy bonita, llena de historia teológica, amor, bondad y reflexión, pero como todo en este mundo, no solo podemos mirarle el lado romántico a las cosas, […]

Ha pasado la Semana Santa, aquella época del año en donde los creyentes y miembros del cristianismo recuerdan algunos acontecimientos donde se vio involucrado Jesús de Nazaret. Una semana muy bonita, llena de historia teológica, amor, bondad y reflexión, pero como todo en este mundo, no solo podemos mirarle el lado romántico a las cosas, también hay que ser realistas y aceptar las cosas dañinas dentro del ser humano.

Cada uno es libre de creer en lo que desee y me parece una estupidez discriminar a otra persona porque cree en otra religión o porque no cree en religiones sino en otras cosas. Hay infinidad de creencias. En éste sentido, se vuelve contradictorio lo que en Semana Santa profesan los creyentes, ya que cuando se encuentran frente a una persona de otra religión, comienzan con una serie de insultos y matoneo que genera odio en las personas. Todo esto lo he visto durante mis años de vida cuando los Evangélicos, Testigos de Jehová, Cristianos, etc… Quieren implantar sus creencias y a veces lo hacen de una forma absurda.

Hace un par de años asistí a una misa en la iglesia Católica y el sacerdote insultó con palabras que no gustaría decir en mi columna, a los Evangélicos, desde ese momento decidí que no era adecuado asistir a esas misas porque no soy de los que les gusta vivir odiando a otras personas por sus creencias. Igualmente hace poco vi a un Evangélico insultando a un Testigo de Jehová en facebook.

He estudiado la vida de Jesús y sus enseñanzas y claramente son muy diferentes a las que hoy se están viviendo en algunas religiones. El Papa Francisco ha intentado cambiar esa concepción de odio y recelo entre las iglesias porque eso no es adecuado para esta sociedad tan podrida que tenemos y la cual necesita adentrarse en una religión para abandonar sus odios y esa anarquía destructiva, y para este objetivo se es necesario religiones que evidencien amor y no odio.

Quiero introducir esto: si ustedes son fieles a una religión, al menos tómense la molestia de estudiar la historia teológica y analizar la biblia o cualquier otro libro sagrado derivado de su religión profesada, porque muchos hablan de Jesús, de Dios, de Buda, etc… Y no conocen nada de su historia.

Me reservo mis creencias, lo único que aconsejo es que vivan en armonía, no odien a nadie por creer en Buda, en Uribe, en Juan M. Santos -esto también aplica para política, entre otros-, por ser Judíos, Islamistas, Evangélicos, etc. Si alguien cree o profesa algo que no le hace daño a nadie, es libre de hacerlo.

Termino dando mi opinión directa sobre las religiones: estoy convencido de que las religiones son algo necesario para el ser humano (en cuanto no sean religiones que hagan daño) porque nuestra mente necesita aferrarse a algo que le organice sus ideas frente a la convivencia en sociedad y evite descarrilarse en dicho rumbo. Algunas personas pueden vivir cívicamente sin religiones, pero otros necesitan temerle a algo para no cometer hechos inhumanos.

Twitter: @YoAlejoVwww.alejovergel.com
Estos temas son complejos y espero respeto frente a mi opinión al respecto.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO