Mucha falta de equilibrio en la selección

Mucha falta de equilibrio en la selección

17 de noviembre del 2016

Qué no son once, sino 50 millones los que saltan a la cancha. Qué más que un equipo es una nación entera la que persigue el balón. La melosa retórica aplicada a los triunfos de la Selección, tiene aún mucho más sentido cuando perdemos; y cuando perdemos de la manera en que lo hicimos ante Argentina.

En San Juan, la Selección Colombia sí que hizo bien su tarea de representar al país. Fue el mejor espejo de una sociedad sin armonía, donde el talento brota en cada esquina, pero se desperdicia al no saber ponerlo al servicio del otro, al no entender el concepto de equipo.

Fue un fiel reflejo de lo que históricamente nos ha pasado cuando cada uno quiere tirar para su lado. Cuando todos quieren ser portada y ninguno la nota interior que nadie recuerda, pero que sostiene las demás. Cuando fácilmente bajamos los brazos ante los primeros tropiezos.

A la Selección, futbolísticamente, le faltaron muchas cosas la noche del martes en San Juan. Pero sobre todo, le faltó equilibrio. Ese mismo que le falta, en términos generales, a muchos de los colombianos que siguieron el partido por televisión mientras entraban en cólera lentamente por el desarrollo del juego.

Hace apenas un par de meses, un relativo patriotismo corría por estos lados con la fuerza de un río desbordado, y todo aquel que pusiera en duda algún movimiento de Pékerman, era casi un traidor.

En ese entonces, Colombia nunca hizo un juego perfecto, pero aún así nos creíamos en capacidad de ir a pelear la final del Mundial de Brasil. Y ay de quién dijera lo contrario.

Hoy, para ellos mismos, el traidor es Pekerman. Se le acusa de cuanta cosa es posible imaginar. Se reclaman jugadores que ya vinieron y tampoco aportaron. Y se pide su cabeza.

La falta de equilibrio para elogiar sin mesura cuando se ganaba, está estrechamente ligada con la crítica desbordada de hoy. Esa que olvida que no sólo fue él quien nos regresó a un Mundial después de 16 años (y nos puso más alto que cualquier otro técnico en la historia). Sino también que estamos a un punto de la zona de repechaje.

Nos falta equilibrio para respirar profundo, y dejando a un lado el dolor de la goleada, entender que la trocha más difícil del fixture ya pasó. Cuatro de los seis partidos que le quedan a Colombia son ante los últimos cuatro de la tabla. 12 puntos que si se consiguen, nos pondrán de nuevo en el Mundial.

Quienes creemos que la vida se ve mejor encima de una bicicleta, sabemos bien que la única manera de mantener el equilibrio, es seguir avanzando.

@JulianCaperaB

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