¿Cómo podría explicar la conducta de alguien que no conozco?, en otras palabras, es complicado tener una idea clara del cómo es una persona sin siquiera haber cruzado un “Hola, ¿qué tal?”. Particularmente he sido víctima del “Muéstrame los amigos que tenemos en común en Facebook y te diré como es Él”, pero no es nada raro en un país en donde ser educado, no decir groserías, tener buenos modales, culto, soltero a los 30 años, profesional, vestir bien, es sinónimo de ser Gay, aun peor, que ella sea bonita, se ha operado la cola, el abdomen, nariz, tiene unas hermosas 36 Copa B—bien firmes y deliciosas— , siempre anda bien vestida, tiene muchos amigos con autos y que viven en el norte, claramente, es entonces ella, aplicable para poder ser rotulada como una Pre-pago. ¡Cuán triste es!, pero tan cierto que en nuestro país esta percepción esta tan marcada que a diario rotulamos a personas con adjetivos crueles e incipientes de calumnias. Por demás, dañinos. No, las cosas no deberían ser así, que falta de respeto, que falta de mente, que falta de todo, pero debemos aceptarlo, somos un país de Criticones—inclusive—.
Vivimos criticando a los demás, alimentando nuestra curiosidad mórbida de las conjeturas que tejemos con solo ver a alguien y en ese sentido adjudicamos comportamientos, damos por hecho supuestos. Armamos relaciones donde no las hay, vemos amoríos donde no existen, gustos que no se suscitan, hechos y situaciones que quizás solo pasan en la estrechez de lo que nuestra conducta quizás extrapolada nos permite ver. ¡Que rico país!
Cualquier día, una amiga me confesó que una de sus amiga le había comentado que se sentía atraída por mí o que simplemente le parecía un “man chévere”, pero miró en la lista de amigos que teníamos en común en Facebook y al ver uno que otro amigo, decidió dejar en silencio tal gusto y no convertirlo en algo mas, solo por el hecho que algunos de mis amigos eran “Perro, bebedor, mujeriego”, y de inmediato, pensó que yo también era así, agregó mi amiga. No me molestó, que no se hubiese llegado por lo menos a una cita— ¡que carajos! —, pero si el punto que por uno que otro conocido hoy también goce del rotulo de “Perro, bebedor, mujeriego”, se cumplió el viejo adagio, “dime con quién andas y te diré quién eres”, adaptado a Facebook sería: “dime a quien tenemos en común y te diré que eres”, cruel. Pero aun más cruel resulta que aquellos “Amigos en común”, ninguno frecuento. Son simples conocidos de los cuales solo podría decirse que están yertos en mi lista de contactos y con los cuales no cruzo palabra alguna. Por lo menos, no el “Hola, ¿qué tal?”, del cual mencionaba en el inicio. Fastidia mi vida, el argumento que por “otros”, se clasifique a alguien como “algo” que muy posiblemente diste de su realidad. Solo porque es más fácil, replicar lo que no se conoce—y agregarle más de lo que imaginamos o creemos—, sin darnos siquiera la oportunidad de conocernos y hacer un concepto basado justamente en lo que debe ser el cimiento de las relaciones interpersonales. La honestidad.
Pasado un tiempo, busque a dicha persona y si, tenemos algunas “Amigas en común” un tanto interesantes, lo que me hace pensar en que aun cuando somos conscientes que no todas nuestras amistades entran la clasificación que generalmente es adecuada admitir que frecuentamos, somos enfermos de una miopía selectiva que nos permite ver lo que singularmente queremos, nos gusta o nos conviene. Es decir, que “aquella amiga de mi amiga”, sino padeciera tal miopía selectiva, habría podido entender que si tenemos “amigos en común” que sean catalogados como “perros, bebedores y mujeriegos”, no me hace a mí, parte de ese grupo con ese patrón conducta tan particular y odiado por las mujeres. Todo esto, porque de ser así, sería aún más fácil para mí y para otros, poder catalogarla como “Pre-pago, zorra, loba, fácil, fufurufa” o cualquier remoquete, solo, por el simple hecho que ella tenga más de una en su lista de contacto, de las cuales se digan esas cosas. El chisme y los rumores juegan un papel fundamental en esto, y es realmente una pena que el mundo esté llegando a estos niveles de insensatez colectiva.
Así las cosas, no crea en los chismes, pero escúchelos. Haga su propia definición de persona de cada quien y no con base a los que los demás dicen, porque se puede encontrar y suele pasar en la mayoría de los casos, con personas que hacen comentarios malintencionados y al igual que ellos, usted será víctima de sus desaciertos. Vivir es sencillo, haga el bien, ese es el secreto.
@JLenGoIg
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Muéstrame los amigos que tenemos en común en Facebook y te diré como es el/ella
Sáb, 28/01/2012 - 07:04
¿Cómo podría explicar la conducta de alguien que no conozco?, en otras palabras, es complicado tener una idea clara del cómo es una persona sin siquiera haber cruzado un “Hola, ¿qué tal?”. P
