Otra alcaldada de Petro

11 de mayo del 2015

Nuevamente y fiel a su estilo el alcalde Gustavo Petro pasa por encima de la ley y de la ciudadanía, al decretar de forma irregular un nuevo día sin carro, que en vez de traer beneficios causa una serie de traumatismos a una ciudad ya deteriorada y colapsada, por cuenta de una administración que no […]

Nuevamente y fiel a su estilo el alcalde Gustavo Petro pasa por encima de la ley y de la ciudadanía, al decretar de forma irregular un nuevo día sin carro, que en vez de traer beneficios causa una serie de traumatismos a una ciudad ya deteriorada y colapsada, por cuenta de una administración que no gobierna sino que improvisa y aumenta el caos.

Según cifras de Fenalco Bogotá, un día sin carro genera una disminución del 50 % en las ventas en los establecimientos de comercio en comparación con un día normal. Se cancelan el 62% de las reuniones de trabajo programadas y el sector automotriz disminuye sus ventas hasta en un 100%.

Toda la dinámica comercial y económica de la ciudad se afecta, las grandes superficies, el comercio en general, sector de repuestos, hotelería, parqueaderos y hasta la asistencia a eventos masivos de carácter internacional, como el partido programado para hoy en El Campin por la Copa Libertadores de América sufren la decisión que no porque le parezca bonita al alcalde le sirve a la ciudad.

Realizar mas días sin carro pretendiendo que el transporte público y el Sistema Integrado de Transporte recoja la alta demanda que se genera es una utopía. Mas demanda genera mas maltrato para los ciudadanos que todos los días en horas pico son llevados como “sardinas” en unos buses que ya no dan abasto, los ciudadanos merecen respeto y aquí no se les está dando.

Pretender que un ciudadano arriesgue su vida en una bicicleta, en ciclorutas inconclusas, deterioradas, llenas de obstáculos y vendedores y a merced de la delincuencia no es responsable con los ciudadanos.

No se entiende que cada decisión que toma este alcalde sea a sombrerazos y  pase por encima de la ley y del constituyente primario que es el ciudadano y que en una consulta popular decidió, que al año debe haber un solo día sin carro, no dos, ni tres, ni mucho menos cuatro como lo está planteando el mago de la improvisación del Palacio de Liévano.

Es tan claro que son los mas perjuicios que los beneficios de un día sin carro que los niveles de contaminación no bajan significativamente, esta demostrado que los que mas contaminan son los buses y esos son los que estarán a todo vapor hoy en la ciudad, además los trancones en algunos lugares son iguales o peores a los de un día normal y se abre la puerta al transporte público pirata porque las personas en la mañana para poder llegar a su trabajo, se cuelgan de una volqueta o se arruman en el platón de una vetusta camioneta con tal de llegar. Será que eso es calidad de vida, le dejo esa inquietud al señor Gustavo Petro, a quien el 30% de los votantes de esta ciudad lo eligieron para que gobernara y no para que nos llevara al extremo de la locura con sus improvisaciones

@javiermpalacio

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