“Ad Astra”: Una reseña

25 de septiembre del 2019

Por: Carlos Yaya

“Ad Astra”: Una reseña

Ad Astra / Captura de vídeo

“Y arrastrándose en la superficie del planeta. Esos insectos, llamados la raza humana. Perdidos en el tiempo, en el espacio y en significado”.

Un extenso viaje se retrata en “Ad Astra”, uno con implicaciones filosóficas y personales equivalentes a otras piezas de ciencia-ficción como “Interstellar” o “2001: Una odisea en el espacio”; no obstante, esta historia apela a nuestro rol como excepcionales en la inmensidad del espacio ¿De verdad estamos solos en el universo, o la respuesta a esta pregunta siempre estuvo a nuestro alcance?

Brad Pitt interpreta la soledad de Roy McBride, un astronauta convencido de su extraordinaria capacidad para mantener la calma bajo circunstancias extremas, pero inseguro sobre su interés por mantener vínculos duraderos. Cuando la integridad del sistema solar es puesta en riesgo, Roy es colocado en la misión de encontrar a su padre, la primera persona que lo abandonó y un individuo clave para mantener la vida conocida en el universo.

El escritor-director James Gray nos regala su interpretación de “Corazón de Tinieblas” de Joseph Conrad, con un viaje especial que amenaza con el triunfo de la oscuridad y el desasosiego a medida que Roy atraviesa millones de kilómetros para llegar a su ausente padre.

En “Ad Astra” vemos que la llegada de la humanidad al espacio no ha progresado a la especie, solo la ha llevado hacia la privatización de la luna, la guerra entre colonias, y la persistencia de la tendencia a buscar el aislamiento. Asimismo, las personas no son sujetas a un cuidado integral de su salud mental, sino a aseveraciones psicológicas que solo concluyen sobre sus capacidades para seguir trabajando.

Con cada estación en el viaje de Roy, Gray y el director de fotografía Hoyte van Hoytema cambian la paleta de colores, utilizando el verde, el rojo y, finalmente, el azul, para amenazarnos con la posible muerte de la luz. Por otro lado, si bien la historia puede parecer pretenciosa cuando renuncia a enfatizar en su ingenio visual para expresar verbalmente las obvias reflexiones de Roy mediante un uso exageradísimo del voice-over, la cinta se apropia galantemente de su visión de una humanidad inerte frente a la compañía, los recursos del hogar, y la posibilidad del olvido.

Entregada a la reflexión de su protagonista mediante una imperdible actuación por parte de Brad Pitt, “Ad Astra” reconcilia al solitario explorador con la esperanza de una humanidad unida ante la soledad y la muerte del cariño.

Carlos J. Yaya
Twitter: @CJ_Yaya
Facebook: https://www.facebook.com/ElCinematografo2016/ 

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