Petición a Don Marcos León Calarcá

1 de octubre del 2012

El catorce de Octubre se instalan oficialmente la mesa de diálogo entre las FARC EP y el Gobierno de Juan Manuel Santos en Oslo, Noruega. Es la quinta vez que el Estado Colombiano se sienta con el grupo guerrillero más antiguo del mundo. En el pasado quedan las frustraciones de casa de verde, Caracas, Tlaxcala y San Vicente del Caguán, el proceso más ambicioso y generoso por parte del Estado y que sepulto políticamente al ex Presidente Andrés Pastrana.

Hacemos esfuerzos celestiales para creerle a las FARC y en los diálogos, por lo cual avance en leer los puntos temáticos a discutir en la mesa y debo elevar petición respetuosa, – no como derecho de petición porque todavía no son Estado – a Don Marcos Calarcá jefe de negociaciones de las FARC, que revisen con detenimiento el primer punto: Tierras y desarrollo rural.

Entendemos que por gajes de su trabajo social durante años en el monte, su calendario esta desajustado y sigue echando el mismo discurso de los años 60 herencia de su comandante en jefe Don Manuel, quien argumentaba: este tierrero fue por la disputa de unas gallinas, vacas y cerdos. Motivo fundamentalísimo para entender que el inicio de la nueva Colombia, la que ustedes proponen, sea la redistribución de la tierra.

Lamento compartir Don Marcos, que el problema de Colombia dejo hace años de ser la tierra. Esa tragedia de miseria, de olvido, de falta de inversión y oportunidades en el campo, de violencia que genero desplazamiento en masas a las ciudadades, generada por quien ¡vaya! uno a saber….. Porque  le creemos que ustedes no han generado dolor, ni violencia, ni desplazamiento, ni humillación, ni todas esas atrocidades que les inculpan….. ya no es la prioridad para la gente del común, la que ustedes generosamente representan.

Para información suya y la de sus compañeros, los problemas de Colombia se concentran en las ciudades. En las áreas urbanas vive el 70% de los colombianos que no les importa si ustedes los negociadores de las dos partes, les quieren devolver lo que les quitaron, o dar lo que nunca tuvieron, un pedazo de tierra.

Entonces Don Marcos, para que perder tiempo. Porque no aprovechamos y hacemos el debate real, el que le interesa a la gente: la reforma Urbana.

Se necesitan  planes de ordenamiento territorial serios y planificados para desarrollar proyectos de vivienda dignos para la familia y no 45m2 para asinarlas con colegios en calidad educativa e infraestructura.  Necesitamos ciudades con puestos de salud y hospitales en atención prioritaria  de calidad; Empresas que garanticen la prestación de servicios públicos domiciliarios continuos con tarifas justas; La gente quiere movilizarse  con prontitud en sistemas de transporte masivos eficientes; La gente quiere espacios públicos verdes donde pueda disfrutar en familia, con alternativas de distracción para no meterse los fines de semana a los centros comerciales a mirar vitrinas.

Seguridad, si Don Marcos, la gente quiere Seguridad en su barrio y su ciudad, que no lo atraquen o asesinen por robarle un celular o en un fleteo, la gente quiere seguridad para sus hijos, que puedan caminar con tranquilidad de día y de noche por las calles de su barrio. Seguridad Democrática la que tanto incomoda, la que fue avalada en las urnas, al fin y al cabo la gente quiere es seguridad para su vida, para sus bienes, para Colombia.

Don Marcos, el debate de la tierra, de terrenos baldíos, de tierras invadidas por mafiosos o grupos armados para distribuirlas y repartirlas en pequeñas hectáreas es secundario, la intención socialmente es generosa y justiciera, pero racionalmente imposible. Los viejos fueron quienes labraron la tierra y las fuerzas no les da para regresar, sus descendientes pertenecen a la ciudad, tienen la ilusión de progresar en la modernidad, en el mundo de las telecomunicaciones.

El problema del campo no se soluciona repartiendo parcelas para cultivos artesanales  para competirle a los frutos, cereales o tubérculos importados por  hipermercados a menor costo. El campo se recupera devolviéndole la tranquilidad, la seguridad, convocando empresarios que inviertan en alianzas estratégicas con el campesino y se trasforme la tierra en mega empresas del campo, donde la tecnología, la tecnificación y la producción a gran escala convierta la tierra en la gran despensa agrícola del mundo.

La palabra PAZ esta trillada y manoseada como para colocarnos a ratificar que todos deseamos la paz o que particularmente quiero la paz. Aquí toca trascribir el trino de @figuerjoda: ENCUESTA RRIDICULA! Preguntan: Quieren la PAZ! Han debido preguntar si también quieren a la mama o si quieren ser millonarios!

@laureanotirado   

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