Que la muerte de cuatro niños no quede en vano

9 de febrero del 2015

Por los 4 niños de Florencia, Caquetá #4give

-Ira, furia, desespero, odio, venganza, dolor.  Junta estas seis palabras y tienes ya un motivo y una serie de sentimientos suficientes para matar, para asesinar, para quitarle la vida a un ser humano y sabes que fue merecido, que se hizo justicia y que el resultado traerá calma porque la sangre que corrió fue el trofeo de tu venganza.

Un último respiro y además, lograste ver  misericordia, desconcierto, miedo y angustia en sus ojos y ¡no importó!  porque tu tienes el poder y decidiste que su fin era hoy, ¡AHORA!… y nadie ni nada iba a impedir el destino de esa bala.  Segundos antes se te agudizan tus sentidos, quieres recordar todo antes de disparar, cada olor de esa habitación, cada sonido externo, interno e interno para quienes han percibido los tonos de su propia respiración y los ruidosos latidos de su corazón.

¿Será más fácil encontrar motivos para matar que para perdonar? Probablemente si y duele, duele cuando no es una película lo que estás viendo ni mucho menos un libro de suspenso, duele cuando son cuatro niños las víctimas de una venganza, de un odio miserable que alimenta más odio hacia su verdugo.  ¿Por qué unos niños? ¿Qué lo motivó? ¿Qué sintió al disparar a cada uno de ellos?

Da miedo tan solo imaginar el sentimiento de ira que pueden generarse en la mente y cuerpo de un ser humano para llegar a asesinar a cuatro criaturas y, no es porque sean cuatro, pudo haber sido uno pero una intensión de estas evidencia a un diablo que ronda nuestra sociedad y sino es así que el asesino se presente en una plaza para que vean la reacción del odio justificado ante los ojos de lo humano y sus acciones inhumanas se convierten en una macabra ruleta de justicia, odios y venganzas y termino este párrafo tal cual como lo inicié. Da miedo.

La indignación de un pueblo, qué ridículo, qué estúpidos, qué imbéciles… Si, todos ustedes y nosotros y  yo, porsupuesto. Alegamos por el poco “rating” de esta barbarie, alegamos porque no fue digna de una primera plana de un periódico, ponemos en nuestras redes sociales imágenes de apoyo a la familia de estos cuatro niños y repudiamos estos actos y que pasa… ¡NADA!

Cuatro niños víctimas de un odio infame, desgraciado y ruin y el acto más grande que podemos hacer nosotros para rechazar este asesinato NO está en este momento en las redes sociales.  Protestemos con inteligencia, con actos que realmente sean virales y lleguen a todo el mundo. “Je sui Caquetá”… Cadena perpetua para el zoquete que protesta de esa forma tan vacía.

Cuatro niños asesinados por odio y  hoy invito a todo aquel que ponga sus ojos en estas letras a perdonar a 4 personas en compensación a la vida de ellos y en su honor.

La muerte injusta de ellos jamás habrá sido en vano y hoy podrá ser parte de la cura contra el odio. Con seguridad absoluta sé que podemos llamar, hablar, contactar o simplemente escribirle a cuatro personas para darle el sentimiento menos sincero y más difícil de dar. El perdón.   Así podemos rechazar la muerte de estos niños y convertirla en un acto de cambio, un acto de valor, de sacrificio, de inteligencia, de evolución y de ejemplo. En memoria de 4 niños. #4give

@tatootero79

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