Sostenibilidad empresarial, ¿más caro el caldo que los huevos?

Shutterstock

Sostenibilidad empresarial, ¿más caro el caldo que los huevos?

1 de noviembre del 2017

Una escuela en una zona rural de Colombia tiene tableros de tecnología touch y profesores bilingües. Los padres de los estudiantes están dedicados a proteger varios cientos de hectáreas de selva amazónica; de esa manera ellos le pagan al benefactor el estudio gratuito de los niños y además reciben un sueldo por su papel de centinelas ambientales.

¿Y de dónde sale el dinero para subsidiar todo esto? Del programa de Sostenibilidad y Responsabilidad Social. Vista así, la sostenibilidad empresarial no es nada atractiva para un presidente, ejecutivo, emprendedor o empresario, que tiene un objetivo central en su labor diaria: hacer dinero.

Los mitos alrededor de los sobrecostos de tener un departamento de sostenibilidad en una empresa explican por qué el 74% de un grupo de ejecutivos encuestado en España, sabía que usar impresoras de inyección de tinta es más barato que usar impresoras láser, pero sólo el 37% sabía que esa opción, menos costosa, también es más eficiente energéticamente y tiene menos impactos ambientales.

Es comprensible que los ingresos, la utilidad bruta, el retorno de inversión y todos los indicadores financieros ocupen los primeros renglones en las preocupaciones de quien define el rumbo de una organización. Pero es importante saber que la sostenibilidad empresarial no va en contravía de la estabilidad económica, al contrario, contribuye a ella.

¿Cómo?

  1. El ahorro de energía, agua e insumos de oficina es tal vez el primer eslabón, el más conocido y así mismo el de menor impacto financiero en una empresa sostenible.
  2. Colombia tiene una política, con una metodología definida de Compras Públicas Sostenibles. Es decir, para priorizar y seleccionar cualquier producto o servicio que el Estado requiera, debe considerar estos lineamientos. Desde la reputación, los impactos ambientales y sociales que genera el proveedor, uso de tecnologías límpias, obtención de materias primas, disposición final etc. Esto significa que tendrá más posibilidades de contratación o puntos extra en licitaciones la empresa que pueda demostrar que tiene una vocación clara de sostenibilidad. Cabe recordar que el Estado es el responsable del 16% de las adquisiciones de bienes y servicios en el país.
  3. La ley colombiana contempla beneficios tributarios para quienes tengan un comportamiento responsable con los recursos ambientales y con la sociedad. Por ejemplo, las inversiones en mejoramiento o control del medio ambiente, importaciones de equipos para reducción de emisiones de CO2, entre otras acciones, están libres de IVA.
  4. Hay una serie de créditos blandos que el sistema financiero le otorga a las empresas sostenibles o que están en el camino de serlo. Para la muestra, la iniciativa de Bancoldex en varias regiones del país, que ofrece hasta 6 meses de gracia para pagar la primera cuota.

Ahora, el goodwill, que es un activo intangible de cualquier empresa, es impactado de forma directa y positiva por las acciones de sostenibilidad y responsabilidad social que esta emprende. La reputación de un fabricante y su compromiso con el planeta se llevan una porción cada vez más grande de la decisión de compra del consumidor final.

Y es que es tan importante poner el huevo como cacarearlo. Sin caer en un ecoblanqueamiento, ni mucho menos, las acciones de sostenibilidad, pueden y deben ser comunicadas.

Para terminar, el estudio acerca de los empresarios que sabían que las “impresoras con inyección de tinta” eran más baratas, pero no conocían sus otras bondades, es de EPSON, un fabricante que se tomó el trabajo de realizar una encuesta de sostenibilidad para vender más impresoras. Peligroso, pero también válido.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.