Una muerte digna para ‘Iron Man’

13 de mayo del 2013

Iron Man 3 es un buen cierre a la trilogía y también una historia cansada y víctima de las presiones comerciales. Reseña de @JadinSamit.

Lo de Iron Man en 2008 fue todo un golpe de suerte y un baño fresco para las adaptaciones del comic al cine, al menos en la historia reciente. Para ese entonces habíamos tenido un Daredevil vergonzoso, un Spiderman con pésimo elenco, dos Hulk que nunca lograron conexión con nadie, una Catwoman para olvidar y un Superman carente de fortaleza. De Ghost Rider y Elektra mejor no hablar.

El momento era pésimo y en medio de tantas pérdidas, la fortaleza actoral y la sensualidad de Robert Downey Jr., el buen humor de los personajes y la sutileza de los efectos especiales le dieron al comic esa oportunidad que le faltaba. De ahí en adelante todo fue mejor: Batman inició el ascenso, Thor hizo gala con las escenas de acción, Spiderman cambió el tono y The Avengers conquistó la taquilla; claro, siempre hay excepciones como el fracaso de Linterna Verde y la suavidad de Capitán América. Iron Man, el menos pensado de los comics resucitó una alianza que parecía haber muerto a principio de los noventa. De hecho, de no ser por el éxito del hombre de hierro jamás habríamos visto a tantos superhéroes en una sola película, ni tuviéramos tantas expectativas.

La tercera entrega conserva las cualidades esenciales de las primeras: el buen humor, la sensualidad y los efectos especiales, pero cambia drásticamente la narración. Esta vez tenemos una voz en primera persona que desde el principio anuncia el cierre, un héroe caído que le agrega un tono dramático a la historia y que nos permite ver más las cualidades actorales del protagonista, y un factor sorpresa sobre el villano que tanto ocultaron en la etapa publicitaria y que sin duda cautiva (aunque a veces confunde) la atención. Por primera vez tenemos una versión sensual y con carácter de la casi siempre dulzona y tibia Gwyneth Paltrow.

Ahora, Iron Man 3 tiene algunas fisuras que a primera vista parecen menores y que en realidad son indicios del agotamiento del que es víctima la saga. En principio, el valor publicitario les ganó la partida y enredaron demasiado la historia del Mandarín, que por momentos resultó confuso e innecesario: un verdadero desperdicio al gran talento de Ben Kingsley y a la astucia del científico terrorista de los diez anillos en el comic. Luego, la presencia de tantas armaduras y superhombres les quitó potencial a actores que podrían haber dado más, como Rebecca Hall, cuyas pocas apariciones en el papel de Maya Hansen fueron detonantes. Lo mismo Ty Simpkins, el pequeño ayudante de Tony Stark.

De cierta forma se deshumanizó la historia: personajes interesantes se perdieron de foco, el humor se redujo en comparación a las dos entregas anteriores e incluso acciones e historias interesantes no tuvieron el protagonismo debido. De cierta forma un indicativo de que la saga podría estar sufriendo las consecuencias de que Marvel tenga tantos megaproyectos de forma simultánea.

En conclusión, Iron Man 3 es una película fresca y lejos del mundo dramático que a ratos asfixia: una historia para fascinar por el espectáculo visual, por el humor (un poco maltratado ya) y por la fantasía de un mundo lleno de tecnología con el que soñamos desde la infancia (mucho más bonita, soñadora y útil que la nuestra). También es una historia cansada y víctima de las presiones comerciales. Iron Man 3 es un buen cierre a la trilogía: es una forma digna de acabar con un personaje que supo ganarse el cariño y que revivió la relación comic-cine. Nos bastará con ver a Tony Stark en The Avengers.

PD.: aunque es el peor adelanto que ha dado Marvel, la recomendación es esperar al final de los créditos e intentar descifrar la última escena, también el último texto. ¿Qué creen quienes ya lo vieron?

Haga clic para ver el tráiler de Iron Man 3.

www.twitter.com/jadinsamit

Sobre el autor: “la vida es como una película: cada persona tiene su papel y cada canción nos recuerda algo (¿o a alguien?). Eterno aprendiz y crítico audiovisual que en los tiempos libres es Comunicador social”.

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