Un King Kong fitness

Un King Kong fitness

25 de Marzo del 2017

Kong: La Isla Calavera dirigida por Jordan Vogt-Roberts es una película que muestra a un gorila fitness y bien peinado a comparación del remake de King Kong, dirigido por Peter Jackson, que sale con cicatrices en el rostro, más peludo y bien encorvado caminando sobre sus cuatro patas. La película es entretenida pero no mejor que la que se estrenó en el 2005. De hecho la atracción de King Kong en Universal Studios está inspirada en la primera. ¿Qué fue lo que le faltó? Como estamos hablando de un personaje de ficción, cabe anotar que existen varias historias que desde 1993 protagoniza este simio. En este caso, el director justifica el uso de armas nucleares al rededor de la “Isla Calavera”, supuestamente para destruir seres que los humanos desconocen. Este argumento es el mismo que utilizó Gareth Edwards, director de Godzilla (2014), donde los protagonistas dicen que los ensayos de bombas nucleares al océano pacifico, no son ensayos, sino intentos para acabar con algo más peligroso y desconocido. Cabe recordar que Godzilla es el peor enemigo que tiene King Kong. Y ambas películas aluden a los conflictos que Estados Unidos y Japón han tenido en la historia. Es posible que en unos años se haga el remake de la batalla del gorila gigante contra el dinosaurio atómico donde tuvo su origen en el cine en 1962.

En cuanto al elenco, ambas películas de King Kong manejan estrellas ganadoras y nominadas al Oscar como Brie Larson, ganadora en la categoría a Mejor Actriz hace dos años por la película Room. Sin embargo, el papel de Naomi Watts en su rol de una fracasada actriz de teatro, que no se da por vencida, tiene mucho más mérito que el de una fotoreportera de guerra que registra la docilidad de los nativos de la isla como lo hacía el personaje de Larson. Las fotos tenían la misma intención de una selfie, a la protagonista nunca se le vio usar trípode para capturar una buena imagen. Naomi, le bailó y le hizo malabares al gorila, Brie solo le tocó, temerosa, el hocico al gorila.

Las criaturas malvadas de la primera película eran mucho más viscosas, con más dientes, peleaban mano a mano con las víctimas. En la Isla Calavera hubo criaturas amigables como el tronquito con forma de grillo, que después de una ráfaga de metralleta simplemente se retira, no responde. Una araña con patas de bambú fue lo único novedoso y a diferencia del tiranosaurio rex, que fue con quien peleó King Kong hasta la muerte en la primera, en la segunda hubo una especie de “Marowack”, que es un Pokemon con cabeza de esqueleto, por decenas. La primera película muestra la pelea de un gorila rabioso, que muerde, pega con piedras, embiste. En la segunda, da puños cerrados como humano, toma una cadena de ancla de barco como en forma de escudo, al mejor estilo de la armadura de Andrómeda en Caballeros del Zodiaco. A diferencia de la primera película donde el hombre mata a King Kong y concluye de una manera romántica entre los sentimientos que pueden tener un simio hacia a una humana, fiel reflejo del caso del niño que cayó a los pies de un gorila en un zoológico de Cincinnati que luego terminó abaleado, por miedo a que le fuera a hacer daño al niño. Los personajes de la segunda dejan un mensaje de conservación y respeto por la vida del simio, después de recibir todo tipo de ataques deja un sabor de ser un animal humanizado al que le respetan sus derechos.

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