Un negocio familiar

Un negocio familiar

23 de Noviembre del 2016

En el 2013, Carlos Alberto Elías Hoyos era el alcalde del Municipio de Sahagún en Córdoba. Ese año, el burgomaestre, primo del senador Bernardo “el ñoño” Elías, firmó un contrato para la construcción del Estadio Armando Tuirán Paternina en donde hoy se juega la Liga Ñ.

El estadio, en un principio, valía cerca 12 mil millones de pesos, pero por algunos sobre costos y dos años de retraso, terminó costándole al Municipio alrededor de 14 mil millones.

La familia Elías en Córdoba es ampliamente conocida por el capital político y el poder que el senador Bernardo aglomera en Bogotá.

Sin embargo, también por sus negocios.

La obra del estadio en el 2013, le fue concedida por parte del primo del senador Elías, al representante legal de una empresa que unos años después se convertiría en el gerente general del Fonade con 3 billones de pesos de presupuesto al año; el señor Alfredo Ramón Bula Dumar, que salió de ese cargo hace unos meses para cedérselo a Ariel Aduén, también cercano y conocido del Ñoño.

Curioso.

Por su parte, la Liga Ñ es un campeonato que luego de la inauguración del Estadio en Sahagún, comenzó a jugarse este año con 20 equipos de fútbol.

A cada uno de los jugadores de los 20 equipos se les otorgó tres uniformes y guayos Adidas. Además, la inscripción fue absolutamente gratuita y a cada equipo se le dio un balón profesional. No tienen que pagar por arbitraje ni por iluminación.

Toda una obra de caridad.

Lo único incongruente es que Julio Feris Elías, otro primo del Ñoño,  es el gerente de la Liga que está constituida como una empresa privada, y las entradas al Estadio, un bien público del Municipio, se las cobran a la gente.

El senador me dijo que era lógico que se cobraran las entradas porque ellos tenían a cargo el mantenimiento del estadio en una especie de comodato entre la Alcaldía de Sahagún y los organizadores de la liga.

El precio del mantenimiento que me dio el senador y su primo, el gerente del campeonato, es de aproximadamente 40 millones de pesos mensuales y el precio de las boletas varía de $2500, $5.000 y $7.500.

El estadio tiene 4.160 sillas y solo en el segundo semestre de 2016 se han jugado más o menos 210 partidos. Ahora bien, cada boleta representa un día en el Estadio; los jueves y viernes se juegan dos partidos por día, y los sábados y domingos, tres.

Calculen.

Todo eso sin contar las utilidades por las empresas que pautan en las vallas publicitarias del complejo deportivo.

En un derecho de petición La Alcaldía de Sahagún me contestó que este año, la Liga Ñ le ha desembolsado al Municipio un valor de $1,810.000 por impuestos a las boletas.

Lo cierto es que le convendría más al alcalde Baldomero Villadiego encargarse de la administración de la liga para invertir las ganancias de la boletería, en las reales necesidades de los sahagunenses. Pero eso no va a pasar por una razón: el alcalde ganó las elecciones gracias al Ñoño y no le va a quitar el negocio familiar a su primo.

@santiangelro

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