¿Y los veganos qué comen en navidad?

15 de diciembre del 2017

El veganismo reúne el más alto sentido de la ética frente a los seres sintientes

¿Y los veganos qué comen en navidad?

Foto: @Santiago Delgado

No es fácil para el mundo de los carnívoros entender a los veganos. El veganismo reúne el más alto sentido de la ética frente a los seres sintientes, como lo son los animales y por esto evitan de toda forma su consumo.

En la otra esquina están los que le “mandan muela” a lo que se mueva, los que no tienen remordimiento alguno al suspirar por un jugoso y tierno corte de res a la parrilla, sabiendo de antemano que el carnicero no sacrificó propiamente a picos a esa vaca…

Así es esto y no podemos hacer nada más que respetar y no juzgarnos. La decisión de comer o no comer carne o productos derivados de los animales es muy personal.

La creación de la palabra “vegano” fue en el año 1944 por un inglés llamado Donald Watson quien quería distinguir el vegetarianismo simple (los que no comen carne) del vegetarianismo estricto (Quienes no consumen ningún alimento de origen animal).

La palabra “vegano”, creada por Watson, tuvo más adelante una definición más precisa gracias a Leslie Cross en el año 1951. –“La palabra veganismo significará la doctrina de que el hombre debe vivir sin explotar a los animales”.

Esta sorprendente doctrina llegó para convertirse en una tendencia y en un nuevo reto para la gastronomía a nivel mundial. En Colombia, la evolución de la comida vegana se ganó mi admiración gracias a un restaurante llamado Raw.

Allí, en ese restaurante, confirmé lo inmenso, ilimitado e infinito que es la cocina y lo acertado que es llamarla “Arte”. Preparar, darle texturas, colores y sabores a gustosos platos con ingredientes que no son derivados de los animales no es nada fácil.

Visité este restaurante en compañía de una amiga 100% vegana. Ella es Paola Jiménez, una reconocida astróloga del mundo del espectáculo quien me acompañó  para ilustrarme un poco en mi amplia y ancha ignorancia respecto al veganismo.

Foto: @Santiago Delgado/Kienyke.com

Cuando llegué no podía esperar menos. Un local pequeño, agradable y caluroso. Música con el volumen adecuado para conversar, todo impecable. Colores perfectos para su tipo de gastronomía. La decoración es simple, bonita. Nada es saturado, nada te invade, nada te choca, simplemente todo está en su lugar; sus paredes parecen ser el más inocente y gustoso reflejo de sus platos, platos llenos de texturas y colores, colores fuertes que advierten sabores, sabores cálidos, cítricos y novedosos como lo es su todo.

Comencé mi plato vegano navideño con un shot de pasto. Así es, era pasto pasto…. pero no de aquel pasto en donde su perro con exquisita comodidad descarga el líquido de su vejiga, es un pasto especial que junto con el jengibre y el limón se mezclan para darle la bienvenida a un tono verde, explosivo al paladar y junto con el rojo de una fresa llamaba la entrada perfecta a la navidad.

Lo probé, me lo “empujé” como si fuera un vulgar guaro de tienda y… Que manera tan acertada de conjugar estos extraños y sorprendentes sabores. –“Digo extraño por el pasto, obvio no por el limón y el jengibre”.

Nuestro plato navideño continuó con unos espaguetis de zucchini y finalizó con un mousse de chocolate. Ahí entró en conflicto mi cabeza porque los mousse llevan huevo y crema de leche para darle, luego de una buena batida, su estructura y luego su textura.

Aquí nuevamente me sorprendieron. La base del mousse estaba hecha de aguacate pero no se le sentía el aguacate, era tal cual un mousse y sabía a chocolate. ¿Cómo lo hicieron? – No sé y no quiero saberlo, solo quiero que la gastronomía vegana siga sorprendiéndome. No hace falta ser vegano para descubrir estos platos, probarlos y darles una oportunidad así sea por simple curiosidad.

La respuesta en general la resumo en lo avanzado que estamos en esta doctrina. Paola mi compañera en esta experiencia me contó de platos como: Lechona, tamales, natilla vegana y un sinfín de platos que no permiten que los veganos se priven del gusto de comer como todos lo hacemos en esta navidad.

Gracias a Paola y gracias a Catalina, -“fundadora del restaurante Raw” por sorprenderme de la forma más grata.

¡Allá regresaré por otro “shot” de pasto!

¡Buen provecho!

Santiago D. Otero

Crítico Gastronómico

IG @lascriticasdetato

FB: Las Críticas de Tato

Twitter: @tatootero79

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO