¿El Vallenato se inició con Acordeón o con Guitarra?

10 de diciembre del 2010

Una de las preguntas más recurrentes que he recibido, bien sea por Internet o personalmente, es si el vallenato se inició con guitarra o con acordeón y hoy aprovecho este espacio que Dios me ha dado y me valgo de mis historiadores y vallenatólogos de cabecera, Ciro Quiroz, Tomás Darío Gutiérrez y Julio Oñate Martínez, para responderla.

En realidad son dos preguntas las que me hacen, primera: cuál de los dos instrumentos (acordeón o guitarra) acompañó primero a la caja y la guacharaca, para conformar la trilogía que hoy se llama vallenato, mientras que los otros preguntan: con cuál de los dos instrumentos se grabó primero el vallenato.

Esas dos preguntas tienen respuestas distintas, ya que si lo que preguntamos es si el vallenato nació con el acordeón o con la guitarra, la respuesta tiene que ser: con ninguno de los dos, porque mucho antes de ser interpretado con estos, hubo otro instrumento mucho más autóctono que ocupó el lugar de privilegio que llena hoy el acordeón. Ese instrumento es la flauta, carrizo, pitos o gaita; por eso Dice Ciro Quiroz: “El merengue, el son, el paseo y otros ritmos fueron tocados primero con pitos y gaitas a la orilla del río Magdalena, según afirmación de Gneco Rangel, en la primera reseña escrita que de este género musical se tiene en el país”

Por su parte, Tomás Darío Gutiérrez afirma en su obra Cultura Vallenata: Origen Teoría y Pruebas : “Es así como la guacharaca redujo su extensión; el tambor aborigen se convirtió en caja al perder una membrana y adoptar la percusión con las manos, y el carrizo o flauta vertical que ocupó en otros tiempos el lugar del acordeón debió ceder el espacio a éste, su pariente aerófono.”

Queda entonces claro que los instrumentos que conforman la famosa trilogía vallenata (caja, guacharaca y acordeón) todos tienen antecesores (tambor, maracas, flauta) y no es la guitarra propiamente la primigenia del acordeón.

Ahora, sobre la pregunta de si el vallenato se grabó primero con guitarra o con acordeón, recurrimos a nuestro colega y compañero de espacio en el Pilón, Julio Oñate Martínez, cuando nos expresa en su magistral obra El abc del vallenato, refiriéndose a la primera grabación de un vallenato: “En el material que se ha podido rescatar hallamos cuatro discos de 78 rpm grabados en acetato en Foto Velasco, pero el prensaje fue hecho en Chile. El de menor numeración es el 76714 y trae dos paseos de Abel Antonio Villa, “Las cosas de las mujeres” y “Pobre negra mía”. El disco vino rotulado como “Abelito Villa con el acompañamiento de Guillermo Buitrago y sus muchachos”. En esa grabación se observa claramente que la guitarra iba en el mismo nivel del acordeón, pero realizaba el oficio de puntera” y continúa más adelante Oñate Martínez “Curiosamente quiso el destino que la guitarra y el acordeón estuvieran cogidos de la mano desde el comienzo de la historia fonográfica del vallenato, unión que ha perdurado a través de los años…”

Nuestros maestros nos dan luces absolutamente claras, para concluir que la guitarra ha estado siempre de la mano del acordeón para acompañar a los cantos vallenatos, pero indiscutiblemente que este último la aventajó y se quedó en el trono, quizás por su sonoridad, como el líder indiscutible del folclor vallenato.

Ahora, si me preguntan cuál vallenato me gusta más, el interpretado con acordeón o con guitarra, debo responder con un depende, y efectivamente depende del estado de ánimo, depende de la hora y depende de la compañía.

¡Qué delicia escuchar un paseo o un merengue a las cuatro de la madrugada, en compañía de la mujer que a uno le mueve el piso, interpretados por los Kankwis o por los hijos de Sergio Moya “El Trío de Oro”! El sonido de esas guitarras no lo cambio por nada del mundo, pero tampoco cambio el sonar de un acordeón a prima noche, en una parranda, bajo un palo e mango, con una María Namen al lado.

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