100 días de IVAn Duque

6 de noviembre del 2018

Por Jacobo Solano.

ELN

El Uribismo nos vendió que el gobierno que llegaba, venía a solucionar los desastres de Santos, en estos 100 días de Duque, quien arrancó con un discurso conciliador en su posesión, se crearon esperanzas. Pero poco a poco fue cayendo en el marasmo de la problemática nacional.

Se comprometió a apoyar la consulta anticorrupción en una reunión, con mucha vitrina, en Palacio y la realidad, es que esos puntos por los que 12 millones de colombianos votaron hoy están naufragando en el Congreso; el escándalo de los ‘bonos de agua’ de su ministro Carrasquilla, le ha quitado mucha legitimidad en esa lucha anticorrupción.

En seguridad nada ha cambiado, ninguna victoria temprana, lo de Guacho fue una salida en falso, siguen asesinando líderes sociales, zonas tomadas por los grupos armados, secuestros en Magdalena, Arauca, Norte de Santander, Nariño y Cauca, todo por un mal nombramiento en la cartera de Defensa.

Los diálogos con el ELN, estancados en inamovibles por ambas partes, el proceso de paz con las Farc también en ascuas, mientras crecen las disidencias sin una política clara y se plantean reformas a la JEP que preocupan; en cuanto a los cultivos de coca, tampoco se ha avanzado, únicamente el regreso del glifosato, el decreto de dosis mínima no ha sido efectivo, encareció el consumo y ha propiciado el soborno como alternativa; la política internacional se ha limitado a anuncios y amenazas contra Maduro, pero muy poco en medidas para la migración Venezolana.

La relación con EE. UU. podemos definirla en las dos visitas que ha cancelado Trump al país y las desatinadas declaraciones de Pacho Santos cada semana que siempre arman revuelo; en salud, seguimos igual, no ha habido una política de choque para paliar un sistema colapsado; en educación, las protestas de los estudiantes han puesto en jaque a un gobierno que se ha dejado medir el aceite y, a cuenta gotas, trata de corregir el déficit de la educación superior sin llegar a algo trascendental.

Por las palabras de la ministra de Minas, el fracking es prácticamente un hecho. Pero sin lugar a dudas, lo peor de estos 100 días, IVA a la canasta familiar, el país explotó con la noticia de que le iban a gravar, redondeando en un 20%, la leche, el pan, los huevos, la carne, hasta los cuadernos y libros de los niños, una total descoordinación con las promesas de campaña y una falta de conciencia con lo que viven los colombianos pobres y de clase media, que a duras penas logran subsistir sin empleo y con una carga de impuestos asfixiante; los gremios, que apoyaron en manada a Duque, están escandalizados y hasta el mismo presiente Uribe, cuando vio el avispero se apartó de semejante propuesta, lo que hace parecer que no pasará en el Congreso, quedando demostrado lo que tanto se temía, el gobierno lo dirige el expresidente. Preocupa lo que viene, vemos un Presidente con buenas intenciones, pero timorato e inexperto, bastante folclórico con Carlos Vives que no proyecta autoridad, ojalá dé un timonazo de liderazgo y logre encauzar al país porque, así como vamos, mucho tilín, tilín y nada de paletas.

Para rescatar: Marta Lucia Ramírez, una vicepresidenta comprometida, con mucha capacidad de trabajo; el ministro de Vivienda Jonathan Malagón, ha sido una grata revelación; el retiro de UNASUR; el regresó de los Consejos Comunitarios que acercan los problemas al Estado Central.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO