Volver al viejo Valle

Volver al viejo Valle

12 de noviembre del 2016

“Viejo Valledupar, si te volviera a ver como tu fuiste ayer típico y colonial, casitas de bahareque con sus palmas caladas, hojas de calicanto y sus tejas coloradas” … “Hoy te veo renacer dejando todo atrás, pero nunca serás como tu fuiste ayer, casitas de bahareque con sus palmas caladas, hojas de calicanto y sus tejas coloradas”. Nunca me cansaría de cantar estas estrofas de la añoranza del Viejo Valledupar, que hace 46 años ya extrañaba Rodolfo ‘El Veje’ Bolaño, insigne compositor que parió esta, nuestra tierra y de la que quiero hablar un poco.

Era la misma Valledupar de calles empedradas, donde los hombres peleaban a trompadas, los gallos cantaban en los patios anunciando la madrugada y era a pleno día cuando se parrandeaba.  Ojalá al igual que el recordado ‘Veje’ Bolaños no muera con las ganas de ver nuevamente a ese Viejo Valledupar.

Seguramente no seré el único que lo quiere ver renacer, que progrese, que mejore la calidad de vida de ese caserío que nació alrededor de la Plaza Alfonso López, cuyos barrios insignes eran el centro, el cerezo, o el viejo cañaguate.  Y… ¿será qué podremos disfrutar de esas épocas, en las que el algodón, el pan coger, la leche fresca y los amigos eran lo más importante?, seguramente sería mucho pedir, pero tengo la certeza que algo podemos hacer.

Por estos días ha hecho eco el tema (otra vez, porque no es nuevo) de recuperar el Centro Histórico o la también llamada Zona Fundacional de Valledupar (como lo citan los eruditos o ‘artistas’ como diría mi abuela), ese sector donde se concentra la riqueza patrimonial de esta ciudad que paradójicamente cumple años todos los 6 de enero al igual que yo; para muchos eso no es importante, para mí sí, es una bella coincidencia y siento que me hace más vallenato.

En buen momento se retoma esta intención.  Ojalá no sea un sonsonete o un simple estribillo, propio de esas viejas canciones que nacieron también en el marco, los alrededores de la Plaza o en los corrales ganaderos.  El Centro Histórico de Valledupar lo integran, según los entendidos, 8 manzanas. Descrito por un vallenato raizal: “eso engancha del río pa’ acá, pasa por la Plaza, sigue por el Centro, alcanza el Loperena y empata con la Gobernación; si es del otro lao, muerde desde 5 esquinas sigue por la Calle del Cesar, la Catedral de Nuestra Señora del Rosario y viene terminando por la calle del Parque Novalito”.

Hay que valorar lo que hace la Fundación AVIVA (Amigos del Viejo Valledupar). El proyecto es ambicioso se pretende recuperar las viejas casonas, intervenir la Plaza Alfonso López, modificar amablemente la fachada de la Alcaldía y peatonalizar todas esas cuadras para empalmar con la Plazoleta de la Gobernación del Cesar.

No será fácil; hay que asegurar los recursos, una vez estén protegerlos de uno que otro funcionario público corrupto , de aquellos voraces financiadoras de campañas que luego reclaman contratación , luego hay que concertar con los vecinos, comerciantes y habitantes del sector.  Como si estuviera hablando en el antiguo Café La Bolsa, me surgen preguntas: ¿quién pagará la restauración de las casonas?, ¿qué pasará con el comercio? ¿retornará en verdad la ciudad al lugar de donde nació? ¿cuál será el papel de Mincultura?, ¿qué pasará con el río?

Ejemplos hay muchos: Santa Marta cuyo Centro Histórico está bellísimo; Cartagena, ejemplo para América y el mundo, para solo hablar de la Costa; valoro la valentía de los actuales mandatarios y la ejecutiva que regresó a apersonarse de su proyecto.  Ojalá y no todo se quede en buenas intenciones.  Soy de los que quiere que Valledupar sea el ejemplo de urbanismo en el Programa Ciudades Amables, aseguradas por los CONPES. Esperemos.

PD: Una ciudad en ley 550 no se puede dar el lujo de aprobar un contrato de 3.200 millones para un etéreo objeto. Algo huele muy mal. Esperamos actuaciones contundentes de la contraloria en este caso y en la vía Zanjón – Pueblo bello. Que también huele mal.

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