A mal puerto Piazzolla y sus cuatro estaciones porteñas

11 de enero del 2012

Dos eventos musicales adicionales en el Festival de Cartagena, el lunes 9 de enero. En la mañana, capilla de Santa Teresa (música de cámara) y en la noche presentación de la orquesta del estado de Sao Paulo (OSEP). El comentario principal tiene que ver con la obra que más comentarios suscitó. Las cuatro estaciones porteñas […]

Dos eventos musicales adicionales en el Festival de Cartagena, el lunes 9 de enero. En la mañana, capilla de Santa Teresa (música de cámara) y en la noche presentación de la orquesta del estado de Sao Paulo (OSEP).

El comentario principal tiene que ver con la obra que más comentarios suscitó. Las cuatro estaciones porteñas de Astor Piazolla interpretada por el grupo de cuerdas de la OSEP, y como solista la violinista Lara St. John que hacía su primera aparición en los conciertos de abono.

Esta artista tiene una hoja de vida notable y por esta razón debe haber sido invitada al máximo evento musical de Colombia. Largos y animosos aplausos, con muchos asistentes de pie al final de de la obra en la velada nocturna. El público se mostró muy entusiasmado.

Pero, qué pena, como decimos en Popayán. Su actuación fue más la de una artista de multitudes tipo estrella de rock, que una demostración de buena interpretación. Exceso de presión en el arco en muchos pasajes que afearon el sonido, (no me refiero a los compases iniciales, que a propósito resultan en un sonido tosco), pasajes de virtuosismo con imprecisiones frecuentes tal vez por los movimientos continuos y exagerados de la artista, aparte del entusiasmo ilimitado a lo largo de los cuatro movimientos. El solista, aunque es figura clave, no está solo en el escenario y no debe, por lo tanto, distraer tanto la atención del público con su presencia escénica. Los integrantes de la orquesta quedaron, no en segundo sino en tercer plano y el propio director se las vio a gatas para llevar la pieza a buen término.

Esperemos otra actuación de la canadiense para ofrecer un concepto claro de sus cualidades. Invito a quienes asistieron a que adquieran una grabación de otro violinista, para que se formen una mejor idea de lo comentado. O más fácil en el youtube.

En esa misma función se escucharon las bachianas brasileras No. 1 para ocho violonchelos, que resultó muy llamativa. Y al final la única sinfonía programada hasta la fecha. La cuarta de Franz Schubert D417, denominada Trágica. El director invitado, Celso Antunes, que remplazó al principal (Karabtchevsky) anunciado en los programas, demasiado pendiente de la partitura, no logró de su grupo una interpretación acorde con la fama de esa agrupación, que por razones presupuestales, no trajo a Colombia toda su plantilla.

En la mañana, excelente actuación del violinista venezolano en la famosa sonata para violín y piano del belga Cesar Franck, bien acompañado por la pianista McDermott.

Las presentaciones del cuarteto Saint Lawrence son sinónimo de buena música. Eso fue lo que hicieron en la obra de Haydn, “Las quintas”, que corresponde al cuarteto opus 76 No. 2.

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