Álvaro López, un rey de reyes con todas las letras

Álvaro López, un rey de reyes con todas las letras

1 de mayo del 2017

Ganó el mejor, incuestionablemente. El Festival Vallenato en su versión número 50, coronó al acordeonero profesional que entre todos los 21 reyes participantes, mostró ser dueño de la nota más exquisita, mas melodiosa, mas asentada, mas vallenata. Como pocos, se distinguió a lo largo de la competencia por mantener una gran regularidad, haciendo uso de un rico y clásico repertorio que disipó cualquier duda sobre estar ejecutando el instrumento en forma libreteada previamente. Si en alguna de las rondas mostró dificultad para mantener la cadencia en el son, en la final corrigió y exhibió con creces su maestría en este difícil aire en el que se corre el riesgo de meterse en cualquier momento en acordes de paseo.

De 59 años y casado con la educadora y novia de su adolecencia Ketty Guevara, nacida en La Paz (Cesar) como él, López hace  parte de una de las dinastías mas prestigiosas, prolíficas y versátlies de la musica vallenata, como quiera que posee su propio estilo y porque de ella han  salido reyes como Miguel López, padre de Álvaro y Román, Elberto ‘El Debe’ López, ya fallecido, Navin López, Alfonso ‘Poncho’ López, ya desaparecido y quien fue conocido como el rey de los bajos, asi como la leyenda de la caja Pablo López a quien le dedicaron este año la canción elegida ganadora del festival, y el compositor rey de la canción inédita de hace varios años Dagoberto López. Toda una nómina de reyes en las distintas facetas del vallenato.

Este año la competencia, por ser entre solo reyes al cumplirse una nueva década, fue reñida y por lo tanto no exenta de polémicas. La sorpresiva y no menos extraña eliminación en semifinales de acordeoneros consagrados con posibilidades como Omar Geles y Ciro Meza Reales, puso otra vez en tela de juicio la idoneidad de algunos jurados. Ya en la final, con los seis escgidos para subir a la tarima ‘Colacho Mendoza’ del Parque Consuelo Araújo, la suerte ya estaba echada para ellos. O al menos para los poco opcionados, pues durante las eliminatorías los nombres de Álvaro López, Cristian Camilo Peña y Navin López acapararon el favoritismo. Y ello se ratificó anoche cuando al subir a la tarima el duelo entre el público se cerró entre López y Peña, saliendo ganador el primero.

Las razones para que haya ganado López son varias, pero sin duda su veteranía, tradición y estilo propio, acompañado de rutinas de exquisitas melodias -completas, redondas-, tocadas con alma, le dieron el triunfo. No repitió canciones de aquellas que le permiteron clasificar a la final. Por su parte Peña, se paró bien  en el escenario, mostró seguridad y carisma, pero con notas predecibles y livianas en los ritmos de merengue y paseo, estando mas acertado y creativo en la puya -magistral interpretación, endiablada digitación- y en el son, pero que no fueron suficientes para convencer al jurado de que podia ser el rey de reyes para los próximos diez años, sino para ser segundo.

De tercero quedó Almes Granados, un gigante del acordeón que vino de menos a más durante la contienda, quien botó sus restos en esta final para desbancar nada menos que a Navin López, quien lució su habitual maestría aunque por momentos plano, sin dulce, sin picardía. Pero a estas alturas la dinastía López ya había acaparado los dos principales galardones pues ya se conocía que la canción inédita ganadora de Ivo Luis Diaz era un justo homenaje a un personaje singular y muy querido en la vallenatía como es Pablo López.

Lo cierto es que los asistentes al espectáculo final de la 50a. versión del Festival Vallenato, por muy divididos que hayan estado alrededor de López -los tradicionalistas y puristas-  y Peña – los jóvenes y seguidores de nuevas propuestas- quedaron satisfechos por haber presenciado la mejor presentación de estos titanes del acordeón.

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