Avances y retos en la movilidad de Bogotá

26 de septiembre del 2019

Por: Roger Carrillo Campo.

Avances y retos en la movilidad de Bogotá

La administración de Bogotá a partir del 2020 debe preguntarse cuál es el rumbo que debe seguir la ciudad en materia de movilidad, para adaptarse a la revolución tecnológica y digital actual. El desarrollo de una “ciudad inteligente” debe tener detrás un plan estratégico y una visión a largo plazo sobre cuáles son y serán las necesidades de los bogotanos en aspectos de movilidad y transporte.

Según los estudios en Europa de Deloitte Touche Tohmatsu Limited (La más importante y prestigiosa calificadora del mundo, llamada de forma abreviada Deloitte) las claves de la movilidad urbana en las ciudades inteligentes son: rendimiento y capacidad de adaptación para minimizar la congestión y los tiempos de viaje, mantenimiento de vías y resto de infraestructuras y amplia oferta de formas de transporte; visión y liderazgo para una movilidad urbana que requiere innovación, coordinación entre los grupos de interés y una buena dirección, así como el mejoramiento del servicio con una movilidad urbana accesible para todos los ciudadanos, con buena cobertura y garantizando reducción de tiempos de espera del transporte público que permita una amplia flexibilidad de movilidad a la población.

¿Entonces hacia donde debemos ir en los próximos años?

La integración es la clave; por tanto, es fundamental que la administración comience a explorar soluciones transformadoras que faciliten los sistemas de transporte; estacionamiento y emisión de tarjetas inteligentes multimodales, pagos integrados, sistemas de tránsito inteligentes y  la creación de infraestructuras para vehículos eléctricos, son algunas de las innovaciones que necesitan de esa cooperación entre las instituciones y proveedores, para conseguir la integración de las nuevas tecnologías en las ciudades.

Otra modalidad que se debe priorizar es el transporte activo, aquel que requiere esfuerzo físico (caminar, bicicleta, patineta) y este se logra “Sí y solo sí” se garantiza la infraestructura adecuada para su funcionamiento como con las ciclorutas y alamedas. Este proceso, sumado al uso del transporte público, son dos medidas recomendadas que permitirán a las ciudades reducir factores como la congestión, la contaminación y la accidentalidad.

Durante este cuatrienio se hizo un gran esfuerzo para adelantar obras que sacaran a la ciudad del estancamiento en el que se encontraba, se avanzó como nunca antes en la primera línea del metro que deberá ser adjudicada en el mes de octubre, en la Avenida Longitudinal de Occidente tramo sur beneficiando a localidades como Bosa, Kennedy y Fontibón, la avenida Alsacia- el tintal, la prolongación de la avenida Boyacá, la avenida suba rincón, la prolongación de la 170, la avenida sirena, entre otras.

La próxima administración tiene varios retos y no cabe duda que el mejoramiento de la movilidad es uno de ellos; se debe mejorar la infraestructura, hay que tomar ejemplo de ciudades exitosas que operan mejor lo que tienen, hoy irrumpen las plataformas digitales y nuevos modelos de transporte que deben ser reglamentados; como el creciente uso de patinetas para trayectos cortos, hay una alta tendencia al uso de vehículos eléctricos y es imperativo incentivar su uso en el transporte público para mejorar la calidad del aire.

En este sentido, la construcción de una mejor movilidad, no solo le compete a la administración con una mejor infraestructura y la organización de los sistemas de transporte, también debe haber un aporte de los ciudadanos desde la cultura ciudadana; como autor del acuerdo 609 de 2015, es imperioso destacar que las problemáticas que hoy tenemos, pueden ser solucionadas desde allí, hoy vemos en las calles un aumento desbordado de automóviles particulares con un solo pasajero sin que haya solidaridad entre vecinos para hacer trayectos de común acuerdo, los biciusuarios exigen derechos y respeto, pero algunos de ellos se olvidan que tienen también deberes con el uso de las ciclorutas, respeto por los peatones y la señalización, para citar algunos ejemplos.

Tenemos que evaluar si es el momento para que Bogotá salte a los sistemas sostenibles urbanos, pensar en la habilitación de vías férreas para poner en funcionamiento trenes eléctricos de alta capacidad, de todas maneras, cualquiera que sea el nuevo alcalde, debe recordar que hay que construir sobre lo construido, porque arrancar es muy difícil y aboca a la ciudad a un nuevo estancamiento y todo puede quedar una vez más en estudios; es mejor adoptar los proyectos de quien lo anteceda, para alcanzar mayores posibilidades de éxito.

Bogotá es una de las ciudades más grandes del mundo sin metro y es una vergüenza que nos hayamos quedado rezagados en la construcción de este sistema (sobre todo porque llevamos intentando construirlo más de 50 años), hoy existe una real posibilidad de construirlo y la próxima administración ya debe estar hablando de una segunda línea del metro que conecte las localidades de Suba y Engativá, así como otras grandes obras; la troncal de TransMilenio por la avenida Boyacá y la Avenida 68, terminar la Avenida Longitudinal de Occidente en el tramo norte, y avanzar en una red férrea de integración regional, con el fin de combinar sistemas tradicionales con alternativas innovadoras, aprovechando la infraestructura que ya existe, para ser pioneros en adoptar una de las soluciones mundiales para los retos de la movilidad.

¡Esta es la ciudad del futuro que necesitamos proyectar, hay que construir sobre los construido para seguir avanzando!

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO