BEMOLES – Desconcierto en el festival

13 de enero del 2011

Ayer martes se desarrolló la mas publicitada velada en el V festival de música de Cartagena, la primera presentación de la serie completa de los seis conciertos de Brandemburgo compuestos por Juan S Bach numerados como BWV 1046 a 1051, “dedicados a su alteza real Monseigneur Christian Ludwig, margrave de Brandemburgo por su humilde servidor JSB”. La iglesia de Santo Domingo fue escogida como sitio para esta serie que será repetida hoy en la capilla del hotel Santa Clara.

Probablemente un numerólogo podría decirnos si el orden escogido para su ejecución 1, 6, 2, 5, 3, 4, tiene que ver algo con las dificultades que se presentaron en su ejecución. Primero que todo la acústica de la iglesia no fue la adecuada.  Cambié de lugar en algún momento de la segunda parte pues alguien comentó que en la zona posterior de la iglesia se escuchaba mejor, pero… ni adelante ni atrás. Se inició la presentación con el concierto No 1 en el cual estaban varios de los solistas invitados y algunos miembros jefes de grupo de la orquesta City of London Sinfonía y en algún momento de la interpretación uno o algunos de los músicos se desacoplaron de sus compañeros y de ahí en adelante el asunto fue bien complicado para quienes tocaban. Eventualmente en las repeticiones o en los cambios de movimiento el asunto mejoraba momentáneamente, para luego entrar en algo que un músico de cámara jamás desea que suceda. Descoordinación, nervios, gestos evidentes de sorpresa, músicos guía que tocando fuerte y marcando el ritmo deseaban encarrilar la ejecución hasta que llegó un final bastante lánguido y desordenado. Un poco mejor la interpretación de los números 6 y 2, pero los nervios o cualquier otra circunstancia desconocida no permitieron un resultado acorde con la calidad de músicos que estaban bajo la cúpula del templo.

Las cosas cambiaron positivamente en la segunda parte, lo cual descarta la reverberación que se producía en el templo como explicación de lo inexplicable. Aunque los músicos eran diferentes en cada concierto, pues los instrumentos solistas son diferentes en cada obra y también la composición de los grupos acompañantes, el resultado de la buena interpretación del número cinco, parece que devolvió la confianza y de ahí en adelante la bella música de Bach recibió buenos aplausos.

En la mañana no pude escuchar a la violinista Frautschi en la sonata para violín solo No. 3, en la capilla de Santo Toribio pues la conferencia del nariñense  José Luis España denominada el arte de la luthería fue tan interesante que preferí estar hasta el final. Escribiré algunos detalles sobre este tema tan interesante.  La misma violinista, acompañada por su colega Elina Vahala y Nicole Divall en la viola, constituyeron un buen trío femenino para interpretar primorosamente cuatro piezas románticas de Antonin Dvorak, en las que se destacaron Capricho y la bellísima Elegía final.

Par finalizar escuchamos la interpretación del cuarteto Brentano, fundado en 1992, en la composición para cuerdas opus 77 No 2 de Haydn, quien fue en la práctica el impulsor de esta forma de la música de cámara. Los dos violinistas  Mark Steimberg y Serena Canin ya habían ejecutado obras para violín solo de Bach. Admirable su coordinación como conjunto, exactos, buenos músicos con excelente técnica y afinación, aunque podríamos afirmar que a su interpretación  le faltó un poco de calidez.

Cartagena de Indias, enero 12 de 2011

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