Carta abierta al Rey de Noruega

Carta abierta al Rey de Noruega

12 de octubre del 2016

Su Majestad

Harald V de Noruega

Rey de Noruega

Muy respetuosamente nos dirigimos a usted para trasmitirle las graves preocupaciones que tenemos acerca de la transparencia en el otorgamiento del premio Nobel de Paz al presidente de Colombia Juan Manuel Santos.

En los últimos días y con especial énfasis, distintos medios se han ocupado de sacar a la luz pública informaciones que llevan a concluir que no solamente fue el proceso de Paz –entre el presidente Santos y el grupo narcoterrorista de las FARC en La Habana, firmado el día 26 de septiembre pasado que en el plebiscito del 2 de octubre el pueblo soberano se pronunció en su mayoría con un NO a la aceptación de la pregunta: “¿Apoya usted el acuerdo final para terminar el conflicto y construir una paz estable y duradera?”-, sino también intereses económicos de su país con Colombia lo que llevó a otorgarle el Premio Nobel de Paz a Juan Manuel Santos.

Nos parece de la mayor gravedad que se haya dado un quid pro quo en el otorgamiento de tan reconocido galardón. El presidente Santos no ocultó su inmenso deseo de obtener el Premio Nobel de Paz y el gobierno de Noruega tampoco sus afinidades con esa aspiración. El gobierno de Noruega ha sido garante en las conversaciones realizadas en Cuba al mismo tiempo que gestionó y firmó un tratado de libre comercio para unas estrechas relaciones comerciales con Colombia durante el gobierno del galardonado.

La periodista Lia Fowler alertó sobre esto en su artículo PEACE FOR OIL publicado por Periodismo sin Fronteras que ha tenido un fuerte impacto sobre la opinión pública. Dice Fowler al comienzo de su texto: “Cuando la presidente del Comité Noruego del Nobel, Kaci Kullmann Five, anunció, el pasado 6 de octubre, la decisión de otorgar el Premio Nobel de la Paz 2016 al presidente colombiano Juan Manuel Santos, los observadores de todo el mundo quedaron estupefactos. El titular del diario italiano Corriere della Sera se preguntaba si la elección tenía sentido; el español El Mundo la consideró inapropiado y The Wall Street Journal la tachó de extraña. Después de todo, Santos obtuvo el premio por su papel en un proceso de paz de seis años con la banda narcoterrorista FARC cuyo acuerdo fue rechazado por el pueblo colombiano. Sólo un 17% de los posibles votantes lo respaldó. Kullmann Five alegó que el galardón fue concedido en reconocimiento al trabajo realizado, con Noruega como país garante, y para alentar la búsqueda de la paz. Pero el móvil real de tan extravagante decisión se puede encontrar, como ocurre con muchos países que toman parte en el dudoso proceso de paz en Colombia, en intereses económicos; específicamente, el petróleo.” http://www.periodismosinfronteras.org/paz-a-cambio-de-petroleo.html

Solicitamos a su excelencia que nos de claridad sobre estas revelaciones que enturbian el Premio Nobel de Paz, como también le rogamos una explicación acerca de los motivos que llevaron al comité del Premio a no tener en cuenta la votación negativa al plebiscito otorgando el Premio Nobel de Paz a una negociación y no a un acuerdo de paz avalado por el pueblo soberano de Colombia.

Atentamente,

Grupo de ciudadanos que asistió al plantón frente a la Embajada de Noruega en Bogotá el día martes 11 de octubre de 2016 de 5 a 7 P.M.

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