Colombia: “entre cadenas gime”

25 de marzo del 2015

¡Levantemos la voz y quizás nos podamos salvar!

La corrupción, el todo vale, el abuso del poder, los negociados, la ausencia de ética, el desprecio por la moral, son las cadenas que asfixian la nación.

De los escándalos de enero y febrero pasamos al asco en marzo. La putrefacción que emana de la Corte Constitucional y el sistema judicial de Colombia nos produce arcadas. Qué horror lo que pasa en las ‘altas’ cortes, qué horror las inhabilidades de Fiscal , la Justicia toco fondo… son frases que escuchamos todos los días y en cualquier lugar, frases muy válidas que expresan la angustia de la ciudadanía por el horror de ver todos los escenarios en donde la ética y la moral fueron barridas.

Al país le falta vomitar  porque todavía no se conocen en su integridad las nauseabundas artimañas que destrozaron la confianza y la credibilidad. El ciudadano de a pie hoy no cree en nada ni en nadie. ¡Que tragedia para la institucionalidad colombiana!

No es un problema puntual, es una comedia total en la que los avivatos, los corruptos, los que se sienten muy avispados, creen que comprando o vendiendo la honradez lograrán prosperidad. El tono moral del país se templó al tenor del todo vale. El debate de una ética aplicada a todos los escenarios de nuestras vidas es esencial. Porque, así suene a lugar común, ¿qué heredarán nuestros hijos y nietos?

Se nos metieron como los ladrones en la madrugada y se aprovecharon de nuestra pasividad para secuestrar la justicia, reina ausente. ¿Quién les va a creer cuando fallen tutelas interpuestas contra quienes compran veredictos y conciencias, si son negociadas por poderosas maquinarias mafiosas?

Se rompió una cuerda del tiple que ya venía desafinado. ¿Aceptaremos un remiendo para seguir con ese ritmo destemplado? O ¿exigimos cambiar todo el instrumento? Es necesario librarnos de las malas y desentonadas notas y de acordes perversos.

La ética aplicada debe ser la bandera de todo ciudadano. No puede ser que la ausencia de virtudes acabe con lo que queda de la nación. Hagamos memoria, los que somos mayores, del honor inculcado en la casa. Hoy, como el Himno Nacional, el país atrapado por los corruptos con título “entre cadenas gime”.

A Colombia le han pasado tantas cosas horribles con personajes tan malvados que a veces solo queda por pensar que nos ganaron y que nada vale la pena. Pero cada amanecer hay que repetirse, antes de salir a ganarse el día decentemente, que somos más los buenos.

Ética y moral sí son de la agenda diaria. Esta premisa debe servir para abrir un debate sobre el rigor ético que debe imperar en todos los asuntos. La investigadora española Adela Cortina lo señaló muy claramente en su texto “Ética Discursiva y Educación en Valores”.

Y es que el debate no debe terminar ahí, porque el país es copioso en estos escándalos, por ejemplo, en el sistema de salud cuando se amangualan los privados y los públicos en detrimento de los pacientes; o en la educación, cuando desde las aulas escolares hay proclividad a pasar por encima de los valores y un profesor puede aducir libertad de cátedra para difamar; o en el Congreso, en donde en lugar de legislar se convierten en expertos en el manejo de orangutanes; una ONG financiada por el gobierno organiza una marcha por la paz; el beneplácito de los mandatarios con sus familias, léase cuñados, para construir en reservas naturales.

çTodo esto le hace ‘conejo’ a la ética en la gobernabilidad.  Si la ética se desarrolla como una concepción coherente y personal de la vida, las comunidades levantan la voz para exigir de sus líderes coherencia en valores y virtudes. ¡Levantemos la voz y quizás nos podamos salvar!

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO